China asegura que en el terremoto de Sichuán murieron 5.300 estudiantes, casi la mitad del balance extraoficial

PEKÍN, 7 (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit)

Las autoridades chinas aprovecharon hoy, apenas a unos días de que se cumpla el primer aniversario del fatídico terremoto de Sichuán, en el que murieron cerca de 90.000 personas, para dar el dato de los estudiantes fallecidos mientras se encontraban dando clase en sus escuelas. La cifra la han situado en 5.335 personas.

El dato fue anunciado por el jefe del departamento de Educación de Sichuán, Tu Wentao, y responde a la demanda de facilitar el dato de familiares de fallecidos, ONG y ciudadanía en general, alarmados por el desplome de colegios, con sus alumnos dentro, en localidades en las que el resto de edificios circundantes no sufrieron daños de consideración.

"El número se obtuvo a través de métodos fidedignos. Hemos alcanzado un amplio acuerdo en esto", aseguró Tao, que agregó que, aparte, otros 546 estudiantes quedaron discapacitados como consecuencia del seísmo.

La cifra hace sólo referencia a las muertes registradas en Sichuán, no en las provincias vecinas. Sichuán fue la gran afectada por el temblor del 12 de mayo del año pasado, y sólo en la provincia murieron cerca de 87.000 personas. Los cuerpos de cerca de 18.000 aún no se han recuperado.

BALANCES DIFERENTES

El número anunciado hoy por las autoridades reduce a casi la mitad las estimaciones extraoficiales que se habían estado barajando hasta ahora, basándose en los datos que las localidades habían facilitado inicialmente, de forma separada. La prensa oficial había llegado a informar de que de 14.000 escuelas habían sufrido daños por el terremoto y la mitad se habían desplomado completamente.

También es inferior el dato a la cifra calculada por el artista chino Ai Weiwei, que se embarcó en una campaña con voluntarios para determinar el número de estudiantes fallecidos, ante la falta de respuesta oficial, y calculó que había, con seguridad, 7.000 muertos. Tras conocerse los nuevos datos, el artista ha cuestionado los métodos empleados por las autoridades locales para elaborar el recuento.

El caso de los menores fallecidos bajo los muros de sus escuelas sigue siendo el que más ampollas levanta un año después del terremoto. El derrumbe de los colegios, según determinaron inspectores enviados por Pekín a la zona, se produjo porque los edificios fueron construidos saltándose las normas de seguridad en una zona proclive a sufrir terremotos. En el escándalo se mezclan la corrupción, la desgracia de parejas que han perdido a su único hijo (debido a la política del hijo único) y el intento de las autoridades de ocultar la noticia.

De hecho, el Gobierno local ha impuesto permisos especiales para los periodistas extranjeros que deseen desplazarse a la región para informar del aniversario. El subdirector del departamento de propaganda provincial, Hou Xiongfei, ha llegado a declarar que "algunos periodistas están yendo a la zona del desastre no para informar, sino para incitar a las masas y pedirles que se organicen". "Nosotros no damos la bienvenida a este tipo de gente, y los manejaremos de acuerdo con la ley", explicó en declaraciones recogidas por 'South China Morning Post'.

El Club de Corresponsales Extranjeros en China ya ha informado de varios casos de acoso y destrucción de material informativos entre sus miembros, por lo que ha recomendado extremar las precauciones a los periodistas que decidan desplazarse a la zona.