El cementerio de L'Aquila recibe a los primeros féretros tras el funeral de Estado

  • L'Aquila (Italia), 10 abr (EFE).- El cementerio de la ciudad italiana de L'Aquila, epicentro de la tragedia humana provocada por el terremoto del centro de Italia, recibió hoy los primeros de los 205 féretros expuestos durante el funeral de Estado por las casi 300 víctimas del seísmo del pasado lunes.

Italia despide a las casi 300 víctimas del terremoto con un funeral de Estado

Italia despide a las casi 300 víctimas del terremoto con un funeral de Estado

L'Aquila (Italia), 10 abr (EFE).- El cementerio de la ciudad italiana de L'Aquila, epicentro de la tragedia humana provocada por el terremoto del centro de Italia, recibió hoy los primeros de los 205 féretros expuestos durante el funeral de Estado por las casi 300 víctimas del seísmo del pasado lunes.

El camposanto de la capital de Los Abruzos, una de las más afectadas por el seísmo de 5,8 grados en la escala de Richter que ha devastado la región central italiana, acogerá a 150 de los más de doscientos cuerpos expuestos hoy en el funeral de Estado, entre ellos, algunos niños.

El primer cuerpo en llegar al cementerio local fue el de Rosa Antonini, la primera en encabezar el interminable cortejo de coches fúnebres que recorre las calles de L'Aquila tras la celebración del funeral de Estado en la Plaza de Armas de la Escuela de la Guardia de Finanzas de la capital de Los Abruzos.

Previamente, los féretros de las víctimas habían sido portados a hombros por miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad y rescate italianos hasta los coches que les darán el último paseo por una ciudad que hoy llora la tragedia humana que ha traído el seísmo del pasado lunes.

El funeral de Estado de hoy estuvo presidido por el secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, y a él asistieron los máximos representantes de las instituciones italianas, entre ellos el presidente de la República, Giorgio Napolitano, y el primer ministro, Silvio Berlusconi.

A la ceremonia de hoy, en la que se leyó un mensaje del papa Benedicto XVI y que se celebró después de que el centro de Italia registrara una fuerte sacudida de 4,9 grados en la escala de Richter la pasada noche, acudieron unas 5.000 personas para despedir a unas víctimas cuya cifra se acerca ya a las 300 y entre las que hay al menos 20 niños, uno de ellos de sólo 4 meses.