El Consulado sigue buscando a la española desaparecida en la zona del terremoto

ROMA, 10 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno)

El Consulado español sigue buscando a una ciudadana española que podría encontrarse en la zona que este lunes fue sacudida por un terremoto, causando casi 300 muertos, un millar de heridos y alrededor de 20.000 evacuados, según informaron a Europa Press fuentes diplomáticas.

Se trata de una mujer casada con un italiano y residente en L'Aquila desde hace años. Su nombre figura en las listas de ciudadanos españoles que viven en Italia de que disponen las autoridades españolas.

La casa en que habitaba en L'Aquila es una de las afectadas por el terremoto y ha sido abandonada. Sin embargo, "su nombre no figura ni en las listas de fallecidos ni en las de heridos que ha facilitado la Protección Civil italiana, por lo que lo más probable es que se encuentre entre los damnificados en alguno de los hoteles o campamentos que han sido habilitados para ellos", explicaron las mismas fuentes.

Aun con todo, "nosotros seguimos buscando, a la espera de que las autoridades italianas publiquen la lista de evacuados y con la esperanza de que se encuentre entre ellos", aseguraron las mismas fuentes.

Las autoridades españolas también se están ocupando del caso del joven asturiano J. F. González, que se halla hospitalizado en Italia como consecuencia del terremoto. El joven, que es el único español que resultó herido como consecuencia del seísmo, se hallaba en la ciudad de L'Aquila, la capital de la región de Abruzzo, por motivos personales y no figuraba en las listas del Consulado español en Nápoles, que es el que se encarga de atender a los connacionales que se hallan en esa zona.

Tras ser contactadas por la familia, las autoridades españolas estuvieron buscando al joven, que no fue localizado hasta el martes por la tarde, después de que el servicio de Protección Civil de Italia publicara la lista de heridos y el hospital donde se encontraban.

LOS PADRES DEL HERIDO ESTÁN JUNTO A SU HIJO

Desde el primer momento, los padres del joven viajaron a Italia para poder estar junto a su hijo, que presenta diversas lesiones y síndrome de aplastamiento, derivado de las siete horas que pasó bajo los escombros, antes de ser rescatado.

Los padres han tenido que pedir un permiso en el trabajo para poder estar al lado de su hijo, que tendrá que permanecer un mínimo de 15 o 20 días más en el hospital y ha tenido que ser sometido a diálisis, como consecuencia del síndrome de aplastamiento que padece.

El cónsul general de España en Nápoles, Luis Gómez de Aranda, también visitó al joven y está en constante contacto con los familiares. Una intérprete del consulado se encarga de traducir a la familia el parte médico sobre el estado en que se encuentra su hijo.