El estudiante gallego evacuado de la zona del terremoto dice que hacía "días" que había "temblores" en L'Aquila

Adrián Paz afirma que se encuentra "bien", pero con pocas ganas de regresar a ese lugar de Italia

A CORUÑA, 7 (EUROPA PRESS)

El joven lucense de 23 años evacuado de la ciudad italiana de L'Aquila, Adrián Paz, tras el terremoto en el que fallecieron más de 200 personas, aseguró hoy a Europa Press que hacía "días" que había "temblores" en esa zona del centro de Italia, pero que nadie les avisó de la intensidad de un seísmo como el se produjo en la madrugada del lunes. Además, dijo que se encuentra "bien", pero con pocas ganas de volver.

Este estudiante, natural de A Pontenova (Lugo) y estudiante de Erasmus de la Facultad de Arquitectura Técnica de la Universidade da Coruña, explicó que, tras el susto, ahora sólo piensa en regresar a casa y estar con sus familiares, para lo que ya ha iniciado el camino de regreso desde Madrid, a donde llegó tras ser repatriado junto a otros compañeros en avión.

Adrián Paz, que cursaba estudios desde septiembre en una facultad de Rieti, una ciudad cercana a L'Aquila, donde residía junto a otros compañeros, agradeció el trato del Consulado de España, del que dijo que se portó "muy bien" con él y sus demás compañeros ofreciéndoles "todas las facilidades", indicó.

El terremoto sorprendió a este estudiante gallego, junto a otro compañero de Cantabria, cuando se encontraban de camino a la estación de autobuses de L'Aquila, donde iban a coger un autobús para Roma y desde allí, vía aérea, regresar a casa.

EN PLENA CALLE

"Nos cogió en plena calle, con las maletas, en un calle estrecha y donde las casas son viejas", explicó a Europa Press Adrián Paz, quien añadió que su "primera reacción" y la de su compañero "fue echar a correr y volver atrás, hacia una pequeña plaza". Finalmente, junto a otras compañeras del programa Erasmus, a las que habían despedido cinco minutos antes, se refugiaron en la explanada de una iglesia, sin edificios alrededor.

"A mi todo me pareció muy rápido, la gente estaba en la calle gritando, en pijama", afirmó al describir la situación que vivió. Adrián dijo que había leído que esa era una zona de seísmos, pero que fue hace unos 10 días cuando empezaron a registrarse en la zona pequeños temblores.

"Hubo también terremoto, se decía que de unos cuatro grados, entre el 29 y el 30 de marzo, por lo que la gente se empezó a poner algo nerviosa", señaló. Este estudiante indicó que esta preocupación se empezó a sentir al ver gente que dormía en sus coches e, incluso, hace tres o cuatro días, había unas mujeres durmiendo en una plaza", describió.

NINGUNA ADVERTENCIA

No obstante, consideró que "nunca comentaron nada", al ser preguntado si se les advirtió de la posibilidad de un terremoto como el que finalmente sacudió a esta localidad italiana. "Sólo el día que hubo el terremoto de 4 grados alguna facultad suspendió las clases, igual que en los colegios, pero advertencias no hubo", agregó.

Ahora, afirmó que ya ha superado el "susto inicial" de las primeras horas, aunque reconoció que está "sin muchas ganas de volver" allí. "Mi idea y la de los demás españoles que estaban conmigo es un principio no volver, aunque no sé si dentro de una semana a lo mejor cambio de idea", admitió este estudiante, que había iniciado en septiembre sus estudios del programa Erasmus, que finalizaban en el mes de junio.