El mal tiempo empeora las condiciones de vida de los damnificados por el terremoto

ROMA, 13 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, G. Moreno)

El mal tiempo que está registrando la zona del centro de Italia que la semana pasada fue sacudida por un terremoto hace todavía más difícil la situación en que se encuentran los miles de damnificados.

Más de 25.000 personas están viviendo en los campamentos provisionales que han sido dispuestos por las autoridades italianas para asistir a las familias que se han quedado sin casa, mientras que otros 21.200 ciudadanos han sido acogidos en hoteles, lejos de la zona afectada.

Las lluvias, el viento y la caída de las temperaturas ha empeorado las ya precarias condiciones de vida de los miles de personas que se encuentran alojadas en tiendas de campaña. Por esta razón, los servicios de Protección Civil están intentando suministrar a los afectados de estufas y mantas, mientras aumentan los casos de bronquitis entre los evacuados, sobre todo en niños y ancianos.

Precisamente hoy se cumple una semana desde que el terremoto de 5,8 grados en la escala de Richter sacudió la ciudad de L'Aquila y sus alrededores, dejando 294 víctimas, unos mil heridos y casi 50.000 evacuados.

Entretanto, la región sigue temblando a causa de las innumerables réplicas del terremoto, lo que atemoriza todavía más a la población y genera nuevos derrumbes en los edificios dañados. Éstos están siendo supervisados por equipos de técnicos para verificar si podrán volver a ser habitados o no.