El Papa pide el compromiso de todos ante los problemas urgentes por el seísmo

  • L'Aquila (Italia), 10 abr (EFE).- El papa Benedicto XVI expresó hoy su dolor por la muerte de 289 personas en el terremoto que afectó duramente a la región italiana de los Abruzos y abogó para que todas las personas e instituciones se comprometan en afrontar los problemas más urgentes.

Italia despide a las casi 300 víctimas del terremoto con un funeral de Estado

Italia despide a las casi 300 víctimas del terremoto con un funeral de Estado

L'Aquila (Italia), 10 abr (EFE).- El papa Benedicto XVI expresó hoy su dolor por la muerte de 289 personas en el terremoto que afectó duramente a la región italiana de los Abruzos y abogó para que todas las personas e instituciones se comprometan en afrontar los problemas más urgentes.

Así lo manifestó en un mensaje leído en su nombre por su secretario particular, Georg Ganswein, al comienzo de los funerales de Estado que se celebran en L'Aquila, la capital de la región y la ciudad más afectada por el temblor, bajo la presidencia del Jefe del Estado italiano, Giorgio Napolitano.

"En estas dramáticas horas en la que la descomunal tragedia se ha cebado sobre esta tierra, me siento espiritualmente presente entre vosotros, para compartir vuestra angustia, implorar a Dios el reposo eterno por las víctimas, la rápida recuperación de los heridos y la fuerza para continuar y no caer en el desaliento", afirmó el Papa.

El Pontífice explicó que había mandado a su Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, para que oficiara los funerales y se uniera a las familias de los fallecidos, heridos y damnificados.

Benedicto XVI agregó que en momentos como estos está convencido de que "con el compromiso de todos se puede afrontar las necesidades más urgentes".

Subrayó que la violencia del terremoto causó situaciones de gran dificultad, pero que ha notado como desde el primer momento se levantó una "creciente ola de solidaridad entre las personas, gracias a la cual se organizaron los primeros auxilios, con la mirada puesta en una acción siempre más incisiva del Estado, instituciones eclesiales y privados".

En su mensaje, leído en medio de un gran silencio por Ganswein, el Papa señaló que el terremoto se escuchó en el Vaticano (Roma dista de L'Aquila unos 80 kilómetros) y que desde el primer momento siguió los hechos con gran preocupación e interés.

Benedicto XVI, que tiene previsto visitar próximamente las zonas afectadas por el terremoto, aseguró que la Santa Sede pretende ayudar a la reconstrucción y a las familias afectadas.

"Este es el momento del compromiso, en sintonía con los organismos del Estado, que están trabajando. Sólo la solidaridad puede permitir superar pruebas tan dolorosas", aseguró el Papa, que imploró la intercesión de la Virgen y pidió a Dios que "seque cada una de las lágrimas y restañe las heridas".

Tras la lectura del mensaje papal, el cardenal Bertone inició la misa, concelebrada por el arzobispo de L'Aquila, Giusppe Molinari, y todos los obispos de la región de los Abruzos y de la vecina Molise.

El funeral se celebró hoy por una dispensa del Vaticano, en consideración de la excepcionalidad del evento, ya que en Viernes Santo no prevé otro rito que no sean el de la Pasión del Señor ("In Passione Domini").