El terremoto saca a la luz cinco grutas prehistóricas en la ciudad de L'Aquila

ROMA, 17 (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Gloria Moreno)

El terremoto que la semana pasada sacudió el centro de Italia no sólo ha provocado pérdidas y destrucción sino que también ha servido para descubrir cinco grutas prehistóricas dentro de la ciudad de L'Aquila, según informó hoy el diario italiano 'La Stampa'.

"Algunas fueron excavadas por los primeros pastores que habitaban en esta zona, que las usaban como refugio para los animales", explicó el geólogo y profesor de la Universidad de L'Aquila, Antonio Moretti.

Sin embargo, las cavernas no suponen sólo un descubrimiento histórico importante sino que también generan preocupación, ya que "demuestran la fragilidad del material sedimentario de que está compuesta la zona", advirtieron los expertos.

Por su parte, el ministro de Bienes Culturales de Italia, Sandro Bondi, aseguró que para reconstruir y restaurar el patrimonio cultural dañado serán necesarios al menos 50 millones de euros. Bondi, que hizo estas declaraciones a la televisión pública italiana, señaló que se trata de una "estimación inicial" y destacó que el cuadro que presenta la zona es "muy grave".

Entre los principales monumentos artísticos afectados figura la Basílica de Collemaggio, la Iglesia de San Bernardino, el Duomo (catedral), la Iglesia de Santa Maria del Sufragio y la Fortaleza Española, en cuyo interior se encuentra el Museo Nacional del Abruzzo.

A estos se añaden los "centenares de iglesias y parroquias de los pueblos de los alrededores", agregó, insistiendo en que el trabajo que los restauradores tienen por delante será "largo, difícil y fatigoso".

Por otro lado, el ministro aplaudió la idea lanzada la semana pasada por el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, que ha pedido a los países extranjeros que "adopten" alguno de los monumentos dañados y se hagan cargo de su reparación.

El Gobierno de España, por ejemplo, ya ha comunicado a las autoridades italianas que está dispuesto a colaborar en la reconstrucción de la Fortaleza Española, un castillo del siglo XVI que fue edificado por Pedro Álvarez de Toledo y Zúñiga, virrey de Nápoles, en los años de la dominación española.