La Fiscalía investiga el derrumbe parcial del hospital de L'Aquila a causa del terremoto

ROMA, 14 (EUROPA PRESS/ Gloria Moreno)

Las irregularidades registradas en el hospital público de L'Aquila, que ha quedado seriamente dañado a causa del terremoto que la semana pasada sacudió el centro de Italia, se han convertido en uno de los "puntos principales" de la investigación que ha abierto la Fiscalía de la ciudad para averiguar porqué tantos edificios no fueron capaces de aguantar el seísmo a pesar de estar ubicados en una zona catalogada como sísmica.

Así lo aseguró el magistrado Alfredo Rossini, que se está encargando de la investigación que ha sido abierta contra desconocidos por desastre culposo y homicidio múltiple culposo y con la que se tratará de clarificar las circunstancias por las que numerosos edificios, tanto públicos como privados, antiguos como nuevos, se desplomaron.

Entre ellos resalta el caso del hospital público San Salvatore que sufrió derrumbes parciales y tuvo que ser completamente evacuado. Según informó hoy el diario 'La Repubblica', el hospital no había recibido la cédula de habitabilidad ni había sido inscrito en el catastro a pesar de llevar nueve años en funcionamiento.

Además del hospital, los investigadores están recogiendo muestras de todos los edificios que se derrumbaron o sufrieron daños graves a causa del seísmo, con el objetivo de determinar posibles responsabilidades, tal y como pidió la semana pasada el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano.

Entre tanto, prosigue el proceso de supervisión de todos los edificios para verificar si podrán volver a ser habitados o no. El objetivo es conseguir lo antes posible que los evacuados puedan volver a sus casas o puedan ser alojados en condiciones más adecuadas que las tiendas de campaña en que se encuentran hasta ahora.

Hasta el momento, ya han sido inspeccionadas 1.467 casas, de las que sólo la mitad ha sido declarada habitable. El resto ha sufrido daños serios y, en el mejor de los casos, tendrá que ser remodelada para volver a ser habitada.

MAFIA PODRÍA INFILTRARSE EN RECONSTRUCCIÓN.

Superada la fase de la emergencia, que ha dejado atrás 294 muertos, más de un millar de heridos y cerca de 50.000 damnificados, inicia la de la reconstrucción. Y con ella el peligro de que la mafia intente infiltrarse en la zona, atraída por la ingente cantidad de dinero que las arcas públicas destinarán ahora a la región del Abruzzo.

"No existe ninguna alarma específica, pero sí hay que estar especialmente atentos para que no se repita lo que lamentablemente sucedió en el pasado", advirtió el fiscal general antimafia de Italia, Piero Grasso, en alusión a la infiltración de la Camorra en las labores de reconstrucción que se llevaron a cabo tras el terremoto que sacudió Irpinia (sur de Italia) hace casi 30 años.

Otra de las alertas fue lanzada por el escritor Roberto Saviano, autor del best seller 'Gomorra' y amenazado de muerte por la Camorra, quien desde las páginas del diario 'La Repubblica' recordó que "lo que para algunos es tragedia para otros se convierte en ocasión, una mina sin fondo, paraíso del provecho".

"Las contrataciones de obras generan subcontrataciones" y es aquí donde aparece el mayor peligro, ya que las familias mafiosas italianas "siempre han estado presentes" en el sector de la construcción a través de los subcontrataciones, señaló el escritor.

Además, Saviano recuerda los estrechos vínculos que existen entre la Camorra y el Abruzzo, con el que muchos exponentes mafiosos han mantenido contactos e incluso se han refugiado y han dirigido operaciones.

Por esto, "lo único que se puede hacer" es constituir una comisión que se encargue de controlar la transparencia en la reconstrucción, lo mismo que han pedido las propias autoridades locales, tanto la presidente de la provincia de L'Aquila, Stefania Pezzopane, como el alcalde de la ciudad, Massimo Cialente.

A pesar de ello, no todo son malas noticias para los habitantes de las zonas afectadas, que no tendrán que pagar ni hipotecas ni comisiones bancarias al menos hasta que termine el año, según decidió la Asociación Bancaria Italiana (ABI). Éste era uno de los temas que más preocupaba a los damnificados, que además de haberse quedado sin casa, temen ser obligados a seguir pagando igualmente la hipoteca que asumieron por ella. Aun con todo, se desconoce todavía si los bancos les perdonarán la deuda o no cuando termine el año.

Entre tanto, los miles de damnificados siguen recibiendo asistencia en los campamentos provisionales que han sido habilitados para ellos y en los hoteles. El objetivo es que esta precaria situación termine antes de que llegue el invierno, según declaró hoy el presidente de la región, Gianni Chiodi.

Los damnificados que están viviendo en los campamentos recibieron hoy la visita del presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), Angelo Bagnasco, quien animó a todos los fieles católicos del país a participar en la colecta que la Iglesia italiana impulsará este domingo para ayudar a los habitantes del Abruzzo.