Una fuerte réplica del seísmo se siente en el centro de Italia

L'AQUILA, Italia (Reuters) - Una fuerte réplica sacudió el martes la región central de Italia donde el lunes se produjo un potente seísmo, informaron testigos.

La réplica, que se produjo alrededor de las 11.25 hora local (09:25 GMT), llegó a sentirse hasta en Roma, donde los muebles se movieron en los pisos más altos de los edificios.

No estaba claro si la réplica, que parecía ser la más fuerte de las varias producidas desde el lunes, había causado más daños en el área de los Abruzos donde más se sintió el terremoto de entre 5,8 y 6,3 grados en la escala de Richter que causó al menos 179 muertos y 1.500 heridos.

Según el Centro Geológico de Estados Unidos, la réplica tuvo una intensidad de 4,9, y su centro se situó a 10 kilómetros de profundidad a unos 87 kilómetros al noreste de Roma.

Mientras, los equipos de rescate usaban el martes palas mecánicas y sus propias manos para buscar a supervivientes del peor seísmo en Italia en tres décadas. Según los datos de Protección Civil, hay 34 desaparecidos.

A las 2 de la mañana fue encontrada entre los escombros de un edificio de cuatro plantas que se había derrumbado en el centro de la ciudad de L'Aquila, abandonado por la población, una estudiante de 24 años que llevaba un día bajo los bloques de cemento armado.

"Ha sido un salvamento muy delicado entre restos peligrosos (...) Hemos hablado con ella (...) Al final ha dicho que invitará a un café a todos", declaró Aldo Zambardino, del servicio de socorro.

La residencia de estudiantes de esta localidad de 68.000 habitantes situada en la montañosa región de los Abruzos se derrumbó en la madrugada del lunes por el terremoto que se produjo poco después de las 03.30 hora local (01:30 GMT), sorprendiendo a las personas mientras dormían y destrozando viviendas, antiguas iglesias y otros edificios en 26 ciudades y pueblos.

Los padres y otros familiares pasaron la noche esperando noticias de los suyos. Unas 100 personas han sido sacadas con vida de entre los escombros, mientras quedan 40 cadáveres sin identificar.

Los pueblos de la zona resultaron destrozados. En Onna, que tenía unos 250 habitantes, han muerto al menos 38.

Muchos habitantes de L'Aquila pasaron la noche en sus coches, mientras siguen llegando tiendas para los que han perdido su hogar. Protección Civil ha calculado en unas 17.000 personas las que necesitan refugio.

En la ciudad se han erigido cinco campamentos en campos de fútbol y jardines, pero muchos fueron dirigidos a hoteles de la costa adriática.

El martes amaneció frío y soleado, después de una noche en la que la lluvia complicó las tareas de rescate. Largas colas se formaron en los campamentos para recibir el desayuno.

ESTADO DE EMERGENCIA

El primer ministro, Silvio Berlusconi, declaró el estado de emergencia nacional y dijo que el Gobierno dará 30 millones de euros para la asistencia inmediata, a los cuales se añadirán "importantes" recursos estructurales y centenares de millones de euros de un fondo de la Unión Europea.

En L'Aquila, Protección Civil calcula que dos tercios de los edificios han quedado dañados. La policía patrulla las calles de la ciudad y ha detenido a varias personas por saqueos.

Este es el peor terremoto en Italia desde noviembre de 1980, cuando 2.735 persone murieron en Irpinia en un seísmo de magnitud 6,5.

Mientras los mensajes de condolencias llegaban desde todo el mundo, los políticos italianos dejaban de lado sus rivalidades y se unían en el duelo.

Pero aún así había lugar para la controversia. Hace semanas, un científico italiano predijo un seísmo importante en la zona basándose en el gas radón hallado en áreas sísmicamente activas, pero fue denunciado a la policía por causar alarma y fue obligado a retirar sus descubrimientos de Internet.