Voluntaria de GEA describe un paisaje "desolador" en L'Aquila y duda de que Málaga esté preparada ante un seísmo

MÁLAGA, 14 (EUROPA PRESS)

La malagueña Angelina Molina, coordinadora nacional del grupo de voluntariado GEA, participó junto a otros 11 compañeros en las tareas de búsqueda y rescate tras el terremoto de la semana pasada en el centro de Italia, que afectó sobre todo a la localidad de L'Aquila. "Un panorama desolador y una ciudad sin vida" es la descripción que hace de lo visto, al tiempo que dudó de que Málaga y su entorno, que es "una zona muy sísmica", estén preparados para hacer frente a una emergencia de esta naturaleza.

"No sólo hay que estar preparado técnicamente, con planes de emergencia, sino que la sociedad también debería estarlo psicológicamente porque en cuestión de segundos puedes perderlo todo", advirtió en declaraciones a Europa Press esta experta en emergencias y protección civil.

Reconoció que "desde GEA estamos preparados para acudir a situaciones de emergencia como este terremoto", y, de hecho, han intervenido en otros seísmos en Indonesia, Argelia o Turquía; sin embargo, señaló que "nunca esperas lo que ves; te encuentras la desolación de quien en sólo 24 segundos lo ha perdido todo y, por tanto, un clima emocional muy difícil".

Según relató Molina, "sólo escuchas sirenas y ves coches de policía, bomberos y protección civil, además de edificios desplomados". Subrayó, de todos modos, que, aunque "el camino de la ayuda humanitaria no es fácil, ayudar a la gente, poder salvar una vida y devolver la esperanza, te compensa; todo eso vale más que cualquier pérdida".

Molina, junto con el resto de sus compañeros del Grupo de Búsqueda y Rescate de GEA, entre ellos otros cuatro andaluces --de Granada, Sevilla y Cádiz-- partieron el día 6 hacia Roma, regresando a España el pasado jueves.

RESCATES

Desde el momento de su llegada comenzaron a trabajar en la zona asignada, rescatando a dos personas con vida, un padre y su hija, aunque también encontraron los cadáveres de dos conocidos, dos italianos miembros del Grupo de Protección Civil Nuova Acrópolis, con el que GEA viene colaborando hace más de cinco años en la extinción de incendios en la región de Abruzzo. "Es muy duro porque entonces sólo te vienen a la cabeza los momentos compartidos", apostilló.

Los trabajos que realizaron durante los tres días de trabajo, en los que vivieron más de ocho réplicas de terremoto, consistieron no sólo en el rescate de víctimas, sino también en labores de asistencia en el campamento humanitario de L'Aquila, el montaje de tiendas de campaña, la ayuda en cocina y la construcción de letrinas.

Los 12 miembros de GEA trasladados a Italia fueron, aparte de Angelina Molina, Iván Rodes, Julián Pulido, Miguel García, Helena Correas, Abel O'ferral, Yolanda Perera, Miguel Bellver, Mar Muñoz, Javier Rodes, Javier Jover y Gabriel Leo.