Una familia de Gines pide 291.000€ por el retraso de una UVI en atender a un paciente que falleció

SEVILLA, 12 (EUROPA PRESS)

Una familia de la localidad sevillana de Gines han solicitado a la Administración sanitaria una indemnización de 291.000 euros por el retraso de más de 58 minutos de una UVI móvil en llegar al lugar donde un paciente sufrió una crisis cardiaca, dado que "si en menos de 20 minutos hubiese tenido un equipo de Emergencias intentando reanimarlo, se habría salvado".

Según la denuncia a la que ha tenido acceso Europa Press, los hechos se remontan al pasado jueves 15 de abril del 2008 cuando en la piscina municipal de Gines (Sevilla), el padre de familia, tras sentir un mareo en torno a las 19,00 horas, fue atendido por en el botiquín de la piscina por personal que no era médico, y llamaron a los servicios médicos de emergencias.

Momentos después, estaba "absolutamente entumecido", ante lo que parecía ser un infarto de miocardio, puesto que había perdido el pulso, ante lo que comenzaron a darle un masaje cardíaca en el momento que entró la asistencia médica, aunque no era la de emergencia.

Como resultado de la alteración que notó en su cuerpo, el varón murió sin llegar a ser atendido por médicos del EPES (061), según comprobaron una socorrista y monitora de la piscina y otros testigos presenciales. En consideración con las llamadas de las líneas telefónicas que realizaron los familiares del fallecido al 061, el servicio médico de emergencias "tardó más de 58 minutos en llegar" al lugar de los hechos y "ya no pudieron hacer actuación alguna para salvar al enfermo".

Así las cosas, el abogado de la familia, Fernando Osuna, sostiene que la muerte del padre "no se produjo por un hecho casual ni fortuito sino que se debió a una inadecuada y deficiente 'praxis', a una infracción de la 'lex artis' médica, que evidencia el funcionamiento anormal y deficitario de la Administración Sanitaria".

Del mismo modo, como sostiene la demanda presentada por la familia, la jurisprudencia del Tribunal Supremo afirma que "lo que se le debe exigir a la Administración Sanitaria es que ponga a disposición del usuario todos los medios humanos y materiales adecuados a cada tipo de dolencia, en un momento dado y de acuerdo con el estado de la ciencia, así como que esos medios funcionen de forma eficaz".

La actuación del servicio no puede dar lugar a lesiones que no entren dentro de las consecuencias normales de un determinado tratamiento o de una determinada intervención, porque "lo que no cabe es que el funcionamiento del servicio añada lesiones innecesarias a la situación propia de cada paciente, como ha ocurrido en este caso".

Por ello, la cifra que reclaman es de 291.000 euros en concepto de daño moral, 'pretium doloris', lucro cesante, y aquellos otros conceptos que pudieran corresponder, más los intereses legales que correspondan.

La muerte súbita de origen cardíaco es una enfermedad que puede recuperarse mediante las maniobras de resucitación adecuadas y, por tanto, puede ser recidivante, siendo recuperada casi en el cien por cien de los casos cuando ocurren en un hospital, y en un gran porcentaje de los casos cuando es atendida rápidamente la persona que la padece, sobre todo por personal cualificado.

Por tanto, "se puede pensar que si realmente el hubiera sido atendido por personal sanitario a los cinco minutos, y sobre todo si en menos de 20 minutos hubiese tenido un equipo de Emergencias intentando reanimarlo, se habría salvado".