Canadá pide a la UE que no vete el comercio de productos de foca ante el debate que comienza hoy en Bruselas

Ecologistas lamentan las medidas "poco efectivas" de la UE contra la caza de focas y subrayan la preocupación social en este sentido

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La Embajada de Canadá en España reiteró ayer su "fuerte oposición" a la posible prohibición del comercio de derivados de foca cuyo debate comenzará hoy en la Unión Europea (UE) porque, de salir adelante, la iniciativa supondrá un "impacto económico negativo" hacia su población.

Así, el ministro consejero de la Embajada de Canadá, Stuart Savage, defendió en declaraciones a Europa Press que la caza de focas en Canadá es "legítima, sostenible y ordenada" y aseguró que esta práctica se realiza atendiendo a "planes de gestión de caza".

"Prohibir la venta o transporte de productos derivados de focas en territorio europeo tendrá un impacto económico grave para muchos ciudadanos de Canadá", advirtió Savage, que lamentó la "idea errónea" que tienen los europeos sobre la caza de focas, ya que se les transmiten ideas con las que "se apela más a la emoción que a la razón".

Además, dijo que mientras que la posible prohibición de la caza de focas en la Unión Europea "se basa en datos engañosos", esta actividad en Canadá se realiza en función de "criterios científicos de sostenibilidad", garantizando los "máximos estándares" y el respeto de estos animales. "Queremos que haya más diálogo basado en hechos y en la razón porque Canadá está abierta a conversar en ese sentido", solicitó.

Savage recordó que en 2008 inspectores de la Agencia Europea de Seguridad alimentaria de la UE conformaron en Canadá que los datos de los grupos animalistas "son falsos" y que se implantaron unos procedimientos "aún más estrictos".

De este modo, el ministro consejero de la Embajada de Canadá en España calificó de "incoherente" y de "difícil de entender" que si la caza de focas en Canadá es sostenible, no pone en peligro la supervivencia de la especie, y cumple las normas de caza de la UE, ahora se quiera prohibir el comercio de derivados, cuando en algunas áreas de la zona comunitaria, como los países bálticos "también se cazan focas". "Es incoherente que se prohíba a unos lo que se permite a los propios", sentenció el diplomático, que recordó que esa prohibición iría además en contra de los criterios de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a la que pertenece el bloque europeo.

Por su parte, asociaciones ecologistas lamentaron ayer las medidas "poco efectivas" que podrían adoptar los Veintisiete este miércoles en materia de protección de las focas. En declaraciones a Europa Press el responsable del programa marino de WWF España, José Luis García Baras, insistió en la postura "bastante clara" y en contra de la caza y comercio de productos de foca "tal y como está planteada" de su organización. En ese sentido, subrayó que la caza de esta especie "no tiene planes de gestión adecuados" y denunció que los métodos de caza "son totalmente inaceptables".

Por ello, indicó que la ONG no espera mucho de la conclusiones a las que se llegarán tras ese debate e insistió en que además los Veintisiete "debería prohibir totalmente el comercio de pieles procedentes de estas masacres". "Cualquier medida que pudiera salir será poco efectiva, porque los países que la practican también están a favor de la caza de ballenas y no están a favor de la conservación de estos y otros recursos", sentenció.

ESPAÑA, MUY PREOCUPADA Y SENSIBILIZADA CON LAS FOCAS

En cuanto al papel de España, destacó que es "algo contraria a la caza de focas" porque la sociedad está "muy sensibilizada y muy preocupada con esta situación". Sin embargo, reconoció que algunas comunidades locales como los innuits (población nativa de zona ártica de Dinamarca) dependen de su explotación y de las proteínas d las focas para su alimentación y abrigo.

A este respecto, el portavoz de WWF dijo que estos pueblos deben tener abierta la posibilidad de cazar focas siempre y cuando se realice con planes de explotación realizados con criterios científicos, algo que no debe servir para un comercio internacional. "No creemos que el problema se encuentre en las explotaciones indígenas sino en los intereses de la industria peletera", señaló.

Por su parte, el director de la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (CEMMA), Alfredo López Fernández, pidió que a las focas sean consideradas como los cetáceos, es decir, que la limitación en su comercialización suponga claramente una limitación en su caza.

Asimismo, subrayó que a nivel europeo las focas no están consideradas especies amenazadas e incluso aseguró que en algunas áreas "se cazan alegalmente". Sobre el debate que se celebrará este miércoles en Bruselas opinó que "es positivo que se abra el debate, sea cual sea el resultado", algo que es "mejor que antes, cuando parecía que no pasaba nada".