Centroamérica y Rep. Dominicana crecerán aún con el índice negativo de Costa Rica

  • San Salvador, 22 abr (EFE).- Los países centroamericanos y República Dominicana crecerán este año a una tasa media del 1,4 por ciento, a pesar de que la economía de Costa Rica tendrá un índice negativo del 0,5 por ciento, pronosticó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

San Salvador, 22 abr (EFE).- Los países centroamericanos y República Dominicana crecerán este año a una tasa media del 1,4 por ciento, a pesar de que la economía de Costa Rica tendrá un índice negativo del 0,5 por ciento, pronosticó hoy la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

Al presentar en San Salvador el documento "Enfrentando la Crisis. Istmo centroamericano y República Dominicana: Evolución económica en 2008 y perspectivas para 2009", la CEPAL matizó que su pronóstico depende del efecto que surtan las medidas adoptadas por las naciones desarrolladas, en especial EE.UU.

"Si la crisis no se prolonga mucho, este crecimiento que vemos de 1,4 por ciento sí podría ser factible", explicó a Efe Igor Paunovic, jefe de la unidad de Desarrollo Económico de la CEPAL, quien anticipó un año "muy difícil para el istmo centroamericano y República Dominicana".

La CEPAL estimó que el Producto Interior Bruto (PIB) en Panamá crecerá un 4,5 por ciento este año, seguido por Guatemala (1,5%), Honduras (1,5%), República Dominicana (1,5%), Nicaragua (1%) y El Salvador (0,5%).

Paunovic explicó que en el caso panameño aparece "un proceso de desaceleración muy fuerte" si se compara con el crecimiento de 11,5 por ciento en 2007 y 9,2 por ciento en 2008, pero recalcó que no es resultado negativo.

"Como fue el país con el mayor dinamismo de América Latina y el Caribe se va a quedar con ese título también en 2009, en un año bastante complicado para todos los países", resaltó.

Atribuyó esta expansión "relativamente alta" del PIB al proceso de inversión por la ampliación del Canal de Panamá y al crecimiento de las inversiones extranjeras en los años anteriores.

Sin embargo, advirtió que si la crisis no termina este año, "en 2010 Panamá ya estaría como candidato para una recesión mucho más fuerte, porque es (una economía) muy abierta y depende mucho del comercio exterior".

Costa Rica registrará, en tanto, un crecimiento negativo del 0,5 por ciento, que para los expertos obedece al impacto de la crisis en sus exportaciones.

"Uno de los canales principales de transmisión de esta crisis a todos los países del istmo centroamericano y República Dominicana es el debilitamiento de la demanda externa, y con ello las economías que dependen de las exportaciones se ven bastante afectadas", sostuvo.

El experto detalló que apenas un diez por ciento de las exportaciones costarricenses van a la región.

El documento reveló que la "contracción de la demanda externa" se evidencia especialmente en EE.UU., donde, según datos preliminares de la balanza comercial en enero de 2009, se registró una reducción del 25 por ciento del déficit comercial respecto a enero de 2008.

Guatemala y El Salvador cuentan, por su lado, con un "componente mucho más alto de comercio intrarregional", caracterizado por un comportamiento "casi contracíclico".

En ese contexto, el director adjunto de la sede subregional de la CEPAL en México, Jorge Máttar, recomendó fortalecer el intercambio entre los países de esta zona como una forma de contrarrestar los efectos de la menor demanda en el resto del mundo.

También destacó las medidas que en el plano fiscal, de gasto público, en programas de creación de empleo y en apoyo a las pequeñas empresas han adoptados los Gobiernos de la región.

Señaló que aunque se teme una reducción de las remesas, no se descarta que se repita lo ocurrido entre 2001 y 2002, cuando se presentó una desaceleración económica en EE.UU. sin que afectara los envíos a las familias emigrantes.

"Quiero pensar del lado positivo que los familiares de los centroamericanos en Estados Unidos si bien están resintiendo los efectos de la crisis, pudieran hacer un esfuerzo por mantener un cierto nivel de envío de remesas", apuntó.

El panorama laboral no es halagüeño para esta zona, donde, aseguró Paunovic, las proyecciones indican que se podrían perder 120.000 empleos formales, en momentos en que el sector informal está "saturado" y que la "válvula de escape" que representaba la migración a EE.UU. o Europa "ya no funciona".