El "guerrero" marino llega a España para luchar contra el cambio climático


El Rainbow Warrior en aguas de Barcerlona

El Rainbow Warrior en aguas de Barcerlona

El buque insignia de Greenpeace, el Rainbow Warrior –o Guerrero del Arco iris-, comienza hoy una nueva misión en España: surcar sus mares para concienciar sobre los "evidentes" efectos del cambio climático en el país.

Tras haber recorrido el mundo con fines ecológicos y también humanitarios, este barco se acerca a nuestras costas con el objetivo no sólo de ejercer de embajador del clima, sino también de celebrar con su travesía los 25 años que la organización ecologista lleva actuando en España.

El emblemático pesquero inicia su andadura peninsular hoy, día mundial de la Biodiversidad, en Bilbao, desde donde partirá rumbo a Cataluña haciendo escala en Galicia y Andalucía.

El barco estará abierto al público los días 22, 23 y 24 en Bilbao, el martes 26 en A Coruña, 1 y 2 de junio en Sevilla y 8, 9 y 10 de junio en Barcelona.

Campaña divulgativa

En cada localización, Greenpeace ofrecerá información a ciudadanos, políticos y periodistas sobre los impactos que el cambio climático ha producido en los ecosistemas, los sectores productivos y la salud de las comunidades autónomas. Y también lo que está por venir.

"Los efectos del cambio climático ya son evidentes en todo el territorio peninsular. Es el momento de que nuestros dirigentes políticos demuestren que son capaces de proteger nuestras costas, nuestros espacios naturales y nuestros sectores productivos. Todavía están a tiempo de salvar el clima", sostiene la responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace, Aída Vila.

Maite Mompó, marinera que lleva cinco años trabajando en las embarcaciones de la ONG, ha explicado a www.lainformacion.com que la campaña del cambio climático es la más difícil a la que se enfrenta su "buque bandera" y la propia organización porque se trata del "problema más grande del planeta".

Compleja, sí, pero no peligrosa para la tripulación del Guerrero del Arco Iris. Desde luego no como algunas de las que el barco no pudo salir indemne.

Historia de un barco

De hecho, el Rainbow Warrior que navegará por los mares españoles es una réplica mejorada de un primer pesquero.

El originario, adquirido en 1978, se hundió en 1985 tras sufrir un ataque por parte de los servicios secretos de Francia cuando se disponía a viajar hacia un área de pruebas nucleares en Mururoa (Polinesia francesa).

El Rainbow Warrior II heredó en 1987 el objetivo de denunciar los abusos ejercidos sistemáticamente sobre la naturaleza.

Ni siquiera el temor de la violencia mermó la voluntad activista del barco, que tomó el testigo a su insigne predecesor: las campañas en Mururoa continuaron para detener los ensayos nucleares, a pesar de las presiones y los asaltos, según Mompó.

Sus misiones desde entonces han sido "muy variadas", como por ejemplo el estudio para la protección de las reservas de corales de Escandinavia y la lucha contra la sobrepesca del atún.

También ha prestado, junto a Médicos sin Fronteras, ayuda humanitaria tras el tsunami del sudeste asiático o la guerra del Líbano. Por España ha pasado en varias ocasiones: hace cinco años incluso fue retenido durante un mes en Valencia.

La nueva embarcación, capaz de albergar hasta a 30 tripulantes, se diseñó para tener un impacto mínimo en el medio ambiente: puede navegar a vela y sus paneles solares le permiten ahorrar combustible.

Mompó ha indicado que la tripulación del "Guerrero" suele ser de 15 activistas procedentes de los cinco continentes que pasa 3 meses embarcados y los siguientes 90 días en tierra.

Ahora les toca concienciar a los españoles durante 20 días de que los daños del clima nos van a afectar más que al resto.

Ojalá el espíritu incansable de lucha de este "guerrero" marino, símbolo de Greenpeace, gane esa batalla.