Este robot llega a todas partes preguntando


No tiene mapas ni GPS, pero este robot capaz de cruzar el centro de una populosa ciudad y alcanzar su destino sin perderse. ¿El secreto? Eso que le cuesta tanto a algunas personas: preguntar a la gente del lugar cuál es el mejor camino.

El prototipo se llama ACE (Autonomous City Explorer) y ha sido diseñado por un equipo de científicos de la Universidad Técnica de Munich. Para probarlo, el equipo de Martin Buss dejó al robot en el exterior del edificio de la Universidad y le dio instrucciones para llegar hasta la Marienplatz, a una distancia de 1,5 kilómetros y en pleno centro de Munich.

El autómata, tal y como explica New Scientist, cuenta con un sistema de cámaras que detecta la presencia de humanos por el movimiento y la postura erguida. Una vez detectada, el robot se aproxima a la persona y le pide ayuda con un programa de voz.

Si la persona conoce el punto de destino, tiene la opción de tocar una pantalla táctil e indicar al robot la dirección que debe seguir en su itinerario. Antes de partir, ACE no se olvida de dar las gracias.

En la prueba realizada en agosto de 2008, el robot interactuó con 38 personas y tardó casi cinco horas en llegar a su destino. El prototipo estaba llevando un buen ritmo en la primera parte de la etapa hasta que le ocurrió lo que suele ocurrir cuando uno se para a preguntar: varios transeúntes se arremolinaron a su alrededor y le dieron instrucciones contradictorias.

Afortunadamente, un amable muniqués supo reconducirlo a tiempo y permitió que la prueba no durara varios días. Para evitar este tipo de incidentes, explican los miembros del equipo, trabajan ahora en un sistema para comprobar la verosimilitud de las instrucciones dadas por los humanos.