Los chimpancés machos comparten la carne que han cazado con sus compañeras hembras a cambio de sexo

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

Los chimpancés machos comparten la carne que han cazado con sus compañeras hembras a cambio de copular con ellas, según revela un estudio realizado por investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Alemania, recogido en la publicación Plos One.

Así, en un intercambio de larga duración, los machos comparten su caza con las hembras cuando éstas no están en el ciclo fértil, y mantienen relaciones con ellas cuando están preparadas.

Para comprobar estos comportamientos, la profesora Cristina Gomes y sus equipo observó los hábitos de caza de una comunidad de chimpancés de la reserva Tai Forest, en la Costa de Marfil, y llevó la cuenta del número de veces que copulaban.

"Gracias a este trueque, los ejemplares machos aumentan la frecuencia de apareamiento, mientras que las hembras incrementan la ingesta de calorías", explica la doctora Gomes, que se muestra sorprendida ante ciertas muestras de fidelidad de algunos de los chimpancés.

"Es asombroso que si un macho comparten su comida con una hembra en particular, dobla el número de veces en las que copula con ella, algo que sin duda ayuda a aumentar la probabilidad de fertilización", asegura. Según la científica, la carne juega un papel importante en la dieta animal por su alto aporte de proteínas. Por ello, las chimpancés, al no cazar, "lo tienen más difícil para conseguirlas".

Al parecer, no es la primera vez que los científicos abordan la teoría del 'cambio carne por sexo' para explicar los apareamientos entre chimpancés. Los intentos previos fallaron porque los investigadores se centraron en buscar intercambios de naturaleza directa, donde el macho compartía carne con una hembra fértil y copulaba con ella en ese mismo instante.

En este sentido, el equipo de Gomes consiguió una nueva perspectiva. En un trabajo anterior, Gomes descubrió que el intercambio de parejas se prolongaba durante largos períodos de tiempo, por lo que se planteó aplicar ese trueque al ámbito de la comida y la reproducción.

"Miramos a las chimpancés cuando no están ovulando, lo que significa que no tienen impulsos sexuales y no copulan. Aún así, los machos comparten su comida: puedan dar carne a una hembra un día y, un día o dos después, mantener relaciones con ella", comenta la científica que considera que el hallazgo puede arrojar pistas sobre la evolución humana, porque puede sentar las bases para explorar el vínculo entre "las habilidades de cazar y el éxito reproductivo".