Un embrión supergaláctico inmerso en una nube gigante de gas frío


MADRID|
Un embrión supergaláctico inmerso en una nube gigante de gas frío

Un embrión supergaláctico inmerso en una nube gigante de gas frío MADRID | EUROPA PRESS

Astrónomos que estudian protogalaxias en formación vistas cuando tenían más de 10.000 millones de años han observado en su centro una galaxia gigante a partir de una nube gigante de gas molecular.

"Esto es diferente de lo que vemos en el Universo cercano, donde las galaxias en racimos crecen reutilizando otras galaxias. En este racimo, una galaxia gigante está creciendo al alimentarse de la sopa de gas frío en la que está sumergida", detalla Bjorn Emonts, del Centro de Astrobiología español, que dirigió un equipo internacional de investigación, cuyo trabajo se detalla en un artículo publicado en 'Science'.

Los científicos estudiaron un objeto llamado Galaxia Spiderweb, que en realidad aún no es una sola galaxia, sino un agrupamiento de protogalaxias a más de 10.000 millones de años luz de la Tierra. A esa distancia, el objeto se ve como cuando el Universo tenía sólo 3.000 millones de años.

Para detectar el gas monóxido de carbono (CO), los astrónomos utilizaron el 'Telescope Compact Array' de Australia (ATCA) y el 'Karl G. Jansky Very Large Array' (VLA), de la 'National Science Foundation', ubicado en Socorro, Nuevo México, Estados Unidos.

La presencia del gas CO indica una mayor cantidad de hidrógeno molecular, que es mucho más difícil de detectar. Los astrónomos estimaron que el gas molecular es de más de 100.000 millones de veces la masa del Sol y consideran que no sólo es una sorprendente cantidad de gas, sino que el gas también debe ser inesperadamente frío, alrededor de -200 grados Celsius.

Este gas molecular frío es la materia prima de las nuevas estrellas. El CO en este gas indica que ha sido enriquecido mediante las explosiones de supernova de generaciones anteriores de estrellas. El carbono y el oxígeno en el CO se formó en los núcleos de estrellas que más tarde explotaron.

Las observaciones de ATCA revelaron la extensión total del gas y las observaciones mediante el VLA, mucho más estrechamente enfocadas, aportaron otra sorpresa: la mayor parte del gas frío estaba, no dentro de las protogalaxias, sino entre ellas. "Es un sistema enorme, con este gas molecular que abarca tres veces el tamaño de nuestra propia galaxia la Vía Láctea", dice Preshanth Jagannathan, del Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO, por sus siglas en inglés) en Socorro.

Observaciones anteriores de Spiderweb, hechas en longitudes de onda ultravioleta, han indicado que la rápida formación de estrellas sucede en la mayor parte de la región ocupada por el gas. "Parece que todo este sistema finalmente se derrumbará en una galaxia única y gigantesca", augura Jagannathan.

"Estas observaciones nos dan una imagen fascinante a lo que creemos que es una etapa temprana en el crecimiento de galaxias masivas en racimos, una etapa muy diferente del crecimiento de galaxias en el Universo actual", apunta Chris Carilli, de NRAO.