Aubrey de Grey: "La gente que ha nacido ahora podrá evitar los problemas de envejecer"

  • El famoso gurú del envejecimiento está convencido de que viviremos mil años.

  • Su fundación busca estrategias para alcanzar una esperanza de vida indefinida.

Aubrey de Grey durante al entrevista, en Madrid

Aubrey de Grey durante al entrevista, en Madrid

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Aubrey de Grey habla como un profeta, tiene pinta de profeta y no se enfada si le llaman profeta. Desde hace 15 años, la misión de este gerontólogo biomédico de la Universidad de Cambridge es recaudar dinero para conseguir acabar con los problemas que causa el envejecimiento. Una idea bonita que le ha hecho mundialmente conocido a él y a la fundación SENS, una organización sin ánimo de lucro que investiga para combatir el proceso de envejecimiento. Su mensaje ha calado tan alto que ha conseguido convencer a Google para que ponga dinero y ayude a evitar la "masacre" que, según De Grey, supone que millones de personas mueran cada año de viejas. Charlamos con él en un céntrico hotel de Madrid, donde se aloja estos días para dar una de sus charlas para la empresa de diseño Fjord.

Pregunta: Mi hija me pregunta por qué tenemos que morir, ¿qué debo decirle?

Respuesta: Puedes decirle que el cuerpo humano es una máquina, una máquina muy complicada, pero no debe sorprendernos que deje de funcionar, porque eso les pasa a todas las máquinas, como los coches. La buena noticia es que los coches pueden durar mucho más que lo que estaba previsto si se les da un mantenimiento realmente bueno y completo. Es por eso que hay coches que tienen cien años aunque fueran diseñados para durar diez o veinte. Debería ser lo mismo para el cuerpo humano y la única razón para que no suceda es que nuestro cuerpo es tan complicado que no hemos comprendido aún cómo hacer ese mantenimiento. Pero estamos en ello, y de eso va mi trabajo.

Usted ha dicho alguna vez que envejecer es una enfermedad como la malaria.

Bueno, no digo exactamente eso, digo que envejecer es algo que se puede remediar con intervención médica, algo que la medicina debería poder arreglar. No es lo mismo que decir que es una enfermedad... Me gusta decir que es una 'ubernefermedad', compuesta de todos los problemas que provoca el paso del tiempo.

Su discurso sobre el envejecimiento me recuerda al de Raymond Kurtzweil sobre la tecnología y la singularidad, que son predicciones muy optimistas pero nunca acaban de llegar.

Para mí es fácil ser optimista, porque yo veo todos los pequeños avances que se van produciendo en el laboratorio, las pequeñas piezas del puzle. La meta está acerándose y se está progresando. Pero por supuesto, desde fuera, hasta que no veamos a animales o gente viviendo realmente más, será difícil verlo. Y eso no sucederá hasta que no pongamos todas las piezas del puzle en su lugar.

Pero lleva usted hablando de esto una década, ¿ha habido algún avance?

Una cosa que ha pasado es que podemos hacer células madres de células normales, algo que no sucedía en 2007, por ejemplo. Y hay otros muchos campos en los que hemos avanzado. Uno de ellos es de nuestro propio trabajo. Nos ha llevado mucho tiempo pero hemos encontrado las enzimas en bacterias para eliminar los residuos que se acumulan en las arterias y provocan la arteriosclerosis. Ahora debemos probarlos en ratones, algo que podremos hacer en uno o dos años.

Hablando de ratones, diez años después aún no han entregado a nadie el premio Matusalén [premio a la técnica que alargue la longevidad de estos animales].

Es verdad, pero es lo que esperábamos. Porque aunque haya avances en algunas áreas no ha habido avances en todas. Para un diseño tecnológico necesitas que todas las partes funcionen, es como en un coche, que no se moverá si no funcionan todas las piezas.

Algunos biólogos dicen que es usted más un filósofo que un científico, que su papel es importante pero que le faltan datos. Alguien podría haber dicho que el cáncer se iba a curar con lo que se sabía hace veinte años, pero la investigación mostró que todo era mucho más complejo.

O puede que no. Hay buenas razones para creer que estamos entendiendo el envejecimiento bastante bien. Los siete factores que lo determinan y de los que suelo hablar [ver factores] llevan siendo los mismos desde hace más de treinta años. Uno pensaría que podría haber aparecido un octavo factor y yo he desafiado a la gente a que me diga cuál puede ser. Podría suceder que cuando arreglemos estas siete cosas los ratones sigan muriéndose, pero entonces podremos encontrar ese misterioso número ocho que está oculto de momento. Pero ese es el peor escenario, lo que toca ahora es resolver los problemas del uno al siete.

Cuando está sobre el escenario usted me recuerda a un profeta, incluso por su aspecto físico… Y también nos pide una especie de fe, pide a la gente que crea en cosas que aún no podemos ver.... ¿qué diferencia hay entre usted y un cura?

En cierta manera, cualquier tecnólogo pionero es una especie de profeta. Esta tecnología no implica tener fe, sino usar las ideas que tenemos ahora e imaginar qué pasaría si las ponemos juntas de determinada manera. Pero sí, cuando uno sugiere que podemos ir a la Luna, desafiar el envejecimiento o crear inteligencia artificial, es una suerte de profecía... Así es como hemos llegado donde estamos hoy. Si no fuera por personas que pensaban así no tendríamos ninguna tecnología.

Si sus previsiones se cumplieran, ¿qué clase de vida llevaría alguien que viviera 1.000 años?

Siempre tengo que recalcar que yo no trabajo en la longevidad, sino en la salud. No sé exactamente cómo, por supuesto, pero habrá que hacer un montón de cosas al principio, que pueden ir desde cirugías, como reemplazar órganos, a inyectar células madre. Lo interesante es hacer terapias cada vez menos agresivas y que termine bastando con tomar unas píldoras.

Muchos científicos piensan que el envejecimiento, e incluso la muerte, son parte de la evolución, que se protege de la replicación descontrolada de genes.

En realidad no hay muchos científicos que digan eso. Casi todos los gerontólogos coinciden en los últimos cincuenta años en que el envejecimiento no sucede porque la evolución quiera sino porque no le importa. Si tienes una especie y los animales se mueren devorados antes de la edad límite, no hay oportunidad de que desarrollen estos mecanismos.

Pero hay animales, como tortugas o ballenas, que son muy longevos... y también se mueren.

La razón por la que unas especies viven más años que otras es porque unas tienen una maquinaria antienvejecimiento más completa, pero en todas existen huecos en esos sistemas y permiten acumular el daño con el tiempo.

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¿Cuándo pensó en todo esto por primera vez? ¿Tenía miedo de envejecer o morir?

En realidad nunca estuve realmente asustado por esto. Lo que comprendí es que casi nadie estaba trabajando en hacer algo sobre el envejecimiento, y esto lo entendía cuando tenía 30 años, cuando trabajaba en computación, y decidí cambiar de campo y trabajar en esto en su lugar.

Últimamente veo mucha gente obsesionada con los hábitos saludables, con hacer ejercicio para no envejecer. ¿Usted lo hace? ¿De qué sirve?

Bueno, en realidad yo tengo mucha suerte y de alguna manera estoy bien hecho, no necesito hacer ejercicio o vigilar lo que como, mantengo el peso y me mantengo saludable. Obviamente la mayoría de la gente tiene que prestar más atención a estas cosas, pero a estas alturas podemos decir con bastante certeza que si no haces cosas claramente perjudiciales, como fumar, por ejemplo, no hay muchas cosas que puedas hacer para marcar la diferencia. Salvo que tengas alguna condición que marque tu salud, como la diabetes a los 30. A la mayoría de la gente no le benefician los suplementos, porque no tiene problemas concretos y nada de lo que haga ahora marcará la diferencia.

¿Es el cáncer el problema principal para alargar la vida?

Pienso que es cierto, el cáncer es la parte individual del envejecimiento más difícil de solucionar. De hecho, hay cierto consenso en que el envejecimiento consiste por un lado en el cáncer y en la degeneración de las células por otra parte. De alguna manera, si no hubiera cáncer sería fácil aumentar la capacidad de regeneración y de reparar el daño celular. Pero sí, desgraciadamente tenemos que controlar el cáncer, así que tenemos que encontrar algún término medio.

Muchas veces le preguntan sobre las consecuencias sociales de un aumento de la longevidad, a mí me preocupa la desigualdad, que unos se puedan permitir vivir más años y otros no.

Sí, se parece mucho a las novelas de ciencia ficción. Pero creo que no sucedería por una razón económica. Es extremadamente caro mantener a gente que se pone enferma. Los gobiernos querrán pagar por estas terapias que estén disponible gratuitamente curen porque si no tendrán que gastar mucho más dinero y entrarán en bancarrota.

Y habrá que decidir si queremos seguir reproduciéndonos.

No sabemos muy bien qué pasaría en términos de población, pero no creo que sea un problema. Lo más importante, y lo que todo el mundo olvida, es la capacidad del planeta para soportar nuestra actividad. Cuanto más mejoremos las energías renovables, y más capacidad tengamos para minimizar el consumo de combustibles fósiles, podremos tener más gente en el planeta con menos impacto ambiental.

Entonces, ¿le digo a mi hija que ella vivirá mil años?

Por supuesto no lo sabemos, pero creo que tenemos al menos el 50% de posibilidades de desarrollar estas tecnologías si reunimos la cantidad suficiente de dinero para apoyar la investigación. De aquí a 20 o 25 años tendremos terapias que afectarán a personas que tengan entonces 60 o 70 años y las rejuvenecerán y para ellos no será como tener 60 años, eso sucederá cuando tengan 90. Eso significa que tendrán otros 30 años para hacer mejores terapias aún y rejuvenecer otra vez a la misma gente. Esto es lo que yo llamo "velocidad de escape del envejecimiento", y es la razón por la que pienso que la gente que ha nacido ahora puede evitar los problemas de ser viejo por muchos años que vivan. Eso significa que la longevidad dependerá de los riesgos de morir, pero no de la fecha en que hayas nacido. Salvo que te atropelle un camión o te caiga encima un asteroide, claro.

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