Banda sonora de un viaje espacial


Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feuste. Foto: NASA.

Martes 12

El viaje se inauguró con un himno americano lleno de guitarras afiladas. Kryptonite, popular tema de la banda 3 Doors Down, fue elegido para el piloto Gregory C. Johnson para recibir el primer día de trabajo. No sabemos si lo eligió por su alto voltaje o por las letras, en las que dice “fui a dar una vuelta al mundo para despejarme” o “vi el mundo flotar hacia el lado oscuro de la Luna”.

Miércoles 13

La mañana siguiente comenzó más calmada. El equipo dedicó Upside down del cantautor hawaiano Jack Johnson. Un tema amable y lleno de esperanza (”Who is to say what is impossible”) para emprender con fuerzas un desafío de este tamaño. Con buen rollo (”I don’t want this feeling to go away”) y espíritu ecológico (”We’ll sing and dance to mother nature’s songs”), Johnson canta a los tripulantes del Atlantis. ¡Y se hizo eco del momento en su web oficial!

Jueves 14

El día 14, el equipo de pilotos se levantó dando brincos al ritmo de un típico baile de salón. La banda californiana Cake fue la encargada de poner rock and roll a la nave espacial y, en esta ocasión, el tema, Stickshifts and Safetybelts, fue dedicado al astronauta Drew Feustel. La canción, publicada en 1996 en el disco Fashion Nugget, desprende un aire nostálgico y de carretera con frases atropelladas como “but when we’re driving far, i need my baby, i need my baby next to me”.

Viernes 15

El cuarto día comenzó un poco existencialista: ¿buscaban una respuesta? ¿Esperaban un milagro? El astronauta Michael Good la escogió para “elevarse todavía más aquella mañana”. God of Wonders, del grupo de rock cristiano Third Day, es una balada con tintes grandilocuentes en el que el quinteto de Misisipi canta “Early in the morning I will celebrate the light when i stumble in the darkness I will call your name by night”.

Sábado 16

El astronauta John Grunsfeld eligió para comenzar el fin de semana una versión del clásico de los Eagles, Hotel California, a cargo del grupo de Maryland Fuzzbox Piranha. Dijoque este “movidito” viaje por el espacio le hace sentir a uno como si estuviese paseando por los pasillos del establecimiento que dio nombre a este célebre tema.

Domingo 17

New York state of mind es el éxito en el que Billy Joel habla sobre lo bien que se está en la ciudad de los rascacielos: vaya donde vaya nada superará la Gran Manzana, su río Hudson, su New York Times y su estrellas de cine (”Some folks like to get away, (…) But I’m takin’ a Greyhound on the Hudson River line. I’m in a New York state of mind”). Mike Massimino, dueño de la gramola ese día, es neoyorquino.

Lunes 18

El penúltmo día se despertó dulce hasta no poder más… Sound of your voice de Barenaked Ladies sonó en la nave para Scott Altman, que quería acordarse de su mujer (”If I had a wish, or even a choice, I’d wake up to the sound of your voice, how I miss waking up to the sound of your voice”) y de las voces de toda su familia. Emotivo.

Martes 19

Las reparaciones en el Hubble terminaron con una gran banda americana, Dave Matthews Band, y una composición sobre lo humano y lo divino dedicada a la única fémina de equipo, Megan McArthur. Su tema Lie in Our Graves aborda temas como la fugacidad de la vida (”When I step into the light, my arms are open wide”) y el carpe diem (“I can’t believe that we would lie in our graves, wondering if we had spent our living days well”). Una pieza acústica del disco de 1996, Crash, que el cantante del grupo presenta en los conciertos como “una canción sobre las esperanzas que ponemos para que, cuando todo acabe, podamos pensar que lo hicimos bien”. El trabajo hay que dejarlo bien hecho.

Miércoles 20

El viaje de vuelta está al caer (el viernes aterrizarán en la Tierra) y el equipo de tripulantes apura sus energías para que nada falle. La música que todos han elegido este miércoles para despedir la aventura ha sido el tema principal de la banda sonora de Star Trek compuesta por Alexander Courage. Más marciano, imposible.