Descubren una molécula, hasta ahora sólo descrita teóricamente, que refuerza las leyes cuánticas sobre electrones

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

Científicos de la Universidad de Stuttgart (Alemania) han detectado la existencia de una molécula, que hasta ahora sólo existía en la teoría, y que nace de un vínculo químico "extremadamente débil y complicado" entre dos átomos, cuyo descubrimiento refuerza la teoría cuántica sobre el comportamiento y la interactuación de los electrones que desarrolló el ganador del premio Nobel de Física en 1934, Enrico Fermi.

Así, según informó hoy la BBC, esta molécula, a la que han bautizado como 'Rydberg', está formada por dos átomos de rubidio. Lo característico de este átomo es que posee un sólo electrón en una órbita ultraperiférica muy lejana, en términos atómicos, de sus núcleos.

En este sentido, en 1934 Fermi predijo que "si otro átomo encuentra a otro electrón vagando en solitario, podría entrar en contacto con él". "Pero lo que nunca imaginó es que se pudiesen formar moléculas a partir de ese contacto", apuntó el físico de la Universidad de Colorado (Estados Unidos), Chris Greene, que fue el primero en vaticinar la existencia de las moléculas de Rydberg.

"Son necesarias temperaturas extremadamente frías, cercanas a menos 273 grados, para crear las moléculas, y el núcleo de los átomos tiene que estar a la distancia correcta de los campos de electrones para interactuar entre ellos", explicó la directora de la investigación, Vera Bendkowsky.

Según los investigadores, el comportamiento de este átomo se asemeja al de un "perro pastor" capaz de mantener unido a su rebaño, "dando vueltas alrededor del mismo y arrastrando al centro a cualquier miembro que haya empezado a descolgarse del resto".

Las teorías del profesor Greene están inspiradas en las investigaciones de otros premios Nobel, como el científico estadounidense Albert Einstein y el indio Satyendra Nath Bose. Ambos físicos afirmaron que si un gas se enfriaba a una temperatura muy baja, "los átomos podrían alcanzar su nivel energético más bajo, de manera que podrían quedar casi congelados y comportarse de una forma idéntica y predecible".

Finalmente, cuando los científicos advirtieron estas similitudes, al congelar átomos alcalinos, el profesor Greene descubrió que los entornos semihelados "podrían ser utilizados para formar moléculas que simplemente no existirían en otras condiciones".