La aurora boreal está impulsada por grandes tornados en el espacio con una velocidad de hasta 1,6 millones de km/h

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

Un estudio elaborado a partir de la información captada por el grupo de sondas THEMIS revela que la aurora boreal está impulsada por grandes tornados generados en el espacio extraterrestre con una velocidad de hasta 1,6 millones de km/h.

Así, la investigación de la Universidad de California, presentada ayer en la asamblea general de la Unión Europea de Geociencias (EGU, por sus siglas en inglés), en Viena, indican que los "tornados del espacio abarcan un volumen tan grande como la tierra y producen corrientes eléctricas que sobrepasan los 100.000 amperios.

"Los tornados que se producen alrededor de la tierra son insignificantes en comparación a los tornados del espacio", resalta el estudio. Sugún Andreas Keiling, uno de los investigadores, rotan en 'plasmas de calor', compuestos por gas ionizado que fluye a velocidades de más de un 1,6 millones de kilómetros por hora, mucho más rápido que los 300 kilómetros por hora que pueden alcanzar los tornados terrestres.

Este grupo de sondas grabó la medida y la potencia de estos 'embudos eléctricos' atravesándolos durante su órbita alrededor de la tierra. Las mediciones mostraron que los tornados del espacio canalizan la corriente eléctrica en la ionosfera en una chispa brillante y colorida sobre la tierra, la aurora.

Los tornados del espacio generan grandes cantidades de corrientes eléctricas dentro del embudo que fluyen a lo largo de retorcidas líneas de campo magnético desde el espacio a la ionosfera donde activan varios procesos, el más notable el brillo de las auroras, como el de la aurora boreal.

Aunque estas intensas corrientes no causan ningún daño directo a los seres humanos, sobre el terreno que pueden dañar estructuras hechas por el hombre, como, por ejemplo, transformadores de potencia.

THEMIS observó estos tornados, o "vórtices de flujo", desde una distancia de unos 65.000 kilómetros de la Tierra. Simultáneamente a las informaciones de THEMIS, los observatorios de campo confirmaron la conexión de los tornados con la ionosfera.

Las cinco sondas que componen THEMIS fueron lanzadas por la NASA en febrero de 2007 para resolver "un misterio de décadas" sobre el origen de las tormentas magnéticas que dan energía a las luces del Norte y del Sur de la Tierra, que consisten en estructuras en forma de embudo.