Levi Montalcini dice que "la vejez debe ser un proyecto de futuro"

  • Roma, 22 abr (EFE).- Cumple hoy un siglo de vida, en la que la investigación científica ha acaparado gran parte de sus esfuerzos, pero, a pesar de ese largo camino ya recorrido, la Premio Nobel de Medicina en 1986, la italiana Rita Levi Montalcini, no piensa en el retiro y asegura que la vejez también debe ser "proyecto de futuro".

Levi Montalcini dice que "la vejez debe ser un proyecto de futuro"

Levi Montalcini dice que "la vejez debe ser un proyecto de futuro"

Roma, 22 abr (EFE).- Cumple hoy un siglo de vida, en la que la investigación científica ha acaparado gran parte de sus esfuerzos, pero, a pesar de ese largo camino ya recorrido, la Premio Nobel de Medicina en 1986, la italiana Rita Levi Montalcini, no piensa en el retiro y asegura que la vejez también debe ser "proyecto de futuro".

En una entrevista concedida a Efe, Levi Montalcini, que nació en Turín el 22 de abril de 1909 y huyó, como judía sefardí, de la Italia fascista de Benito Mussolini, afirma que no hay secreto que valga para llegar a los cien años de vida, que no se ha guardado para sí ningún hallazgo científico sobre la eterna juventud.

"El secreto reside en mantener activo el cerebro si no están presentes patologías particulares. La vejez debe ser proyecto de futuro, programa de la propia vida, desde la juventud, en previsión del mañana", comenta.

Estudió medicina en la Universidad de Turín, la misma ciudad en la que viniera al mundo junto a una hermana gemela que, desgraciadamente, no puede compartir con ella la "satisfacción" que supone alcanzar el siglo de vida, con todas las vivencias y logros que tiene en su haber.

Entre ellos, el descubrimiento en 1951 del Factor del Crecimiento Celular del Sistema Nervioso Periférico (NGF), la consecución del Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1986, y el nombramiento como senadora vitalicia de Italia en 2001 por el entonces presidente de la República Carlo Azeglio Ciampi.

"Mi descubrimiento científico ha servido, sin duda, para afrontar patologías neuro-degenerativas que, al comienzo del tercer milenio, afectan a una parte imponente de la población mundial. Creo que las investigaciones y los descubrimientos en el sector de la genética han sido las más importantes del siglo pasado", dice la neuróloga.

"Creo que más allá de haber obtenido importantes contribuciones en el sector científico, he satisfecho mi gran deseo juvenil: el de dedicarme a las personas que necesitan de ayuda", añade.

Levi Montalcini, que ha asegurado recientemente no temer a la muerte y a quien Italia no ha dejado de felicitar en los últimos días, continúa dando muestras de que ayudar a las mujeres sigue siendo hoy una prioridad en su vida.

"He conseguido, a través de la Fundación Rita Levi Montalcini Onlus, que presido, ayudar a unas 7.000 mujeres en la educación a todos los niveles, a mujeres del continente africano. Una prioridad que considero la más importante en una época como ésta, llena de problemas", explica la primera Premio Nobel de la historia que ha llegado a los cien años.

"Las mujeres de los países del sur del mundo -continúa- pueden contribuir a erradicar círculos viciosos como la pobreza, el hambre y otras muestras de opresión tan sólo con la cultura y la educación, clave en el desarrollo".

Mujer, investigadora y judía, Levi Montalcini tenía todas las papeletas para sentirse incómoda en la Italia de Mussolini (primer ministro de 1922 a 1943), de ahí que decidiera en 1938 emigrar a Bélgica con el médico Giuseppe Levi, su eterno profesor y compañero de investigaciones científicas.

Con la entrada de la Alemania nazi en territorio belga en 1940, deciden regresar a Italia, a Turín, donde instalan un laboratorio casero en el que Levi Montalcini continuaría con su actividad investigadora de mujer de ciencias.

"Las capacidades intelectuales no tienen sexo. La religión no puede y no debe condicionar la profesión que se ejerce. A la etnia o religión se pertenece, pero lo que cuenta es la tutela y la puesta en práctica de valores éticos que inspiran la vida humana", incide la senadora vitalicia italiana.

Levi Montalcini espera que la actual "falta de fondos" para la investigación científica en su país no haga que el capital humano de Italia "se vea obligado a buscar una oportunidad de trabajo en el extranjero", aunque cree que la experiencia de vida y conocimientos fuera de tu país, enriquece.

En este día, la Premio Nobel siente más que nunca la falta de su gemela, la pintora Paola Levi Montalcini, que murió en 2000 y a quien su hermana, con emoción, define como "una de las grandes artistas del siglo XX".