Los japoneses se ríen al leer El Quijote, según un hispanista nipón

  • Tokio, 16 abr (EFE).- El catedrático nipón de estudios Hispánicos Norio Shimizu aseguró hoy que la primera impresión que causa El Quijote en los lectores japoneses es risa, aunque para muchos sea difícil entender el humor español.

La lectura ininterrumpida de "El Quijote" amplía sus fronteras

La lectura ininterrumpida de "El Quijote" amplía sus fronteras

Tokio, 16 abr (EFE).- El catedrático nipón de estudios Hispánicos Norio Shimizu aseguró hoy que la primera impresión que causa El Quijote en los lectores japoneses es risa, aunque para muchos sea difícil entender el humor español.

Shimizu, uno de los mayores estudiosos de la obra cervantina en Japón, dijo además, en un coloquio organizado por la Embajada de España con el periodista colombiano Gonzalo Robledo, que la principal obra de la literatura española ha influido mucho en el cine japonés clásico de samuráis.

"Existen muchos paralelismos con las historias de samuráis y debido a la dimensión que tiene Don Quijote influyó en algunos directores", aseguró el catedrático del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Sofía en Tokio.

No obstante, Shimizu recordó que el humor de El Quijote no resulta fácilmente asimilable a los lectores nipones y que necesitan comprender el trasfondo cultural de muchos de los giros de la historia.

"Por ejemplo la descripción que hace Calisto de su amante Melibea en La Celestina produciría una tremenda carcajada en un japonés", explicó el profesor que resaltó las diferencias entre ambas culturas.

"Para la mayoría El Quijote es una obra cómica, pero una lectura detenida descubre otro punto trágico, esa es la razón de la longevidad de El Quijote", afirmó.

Shimizu reconoció que, aunque la historia del Ingenioso Hidalgo es muy popular en Japón, para muchos no pasa de ser un supermercado 24 horas llamado "Don Quijote", diseminado por toda la geografía del país.

El hispanista dijo que existen puntos comunes, como las similitudes entre la órdenes de Caballería y los samuráis, aunque se deben salvar las distancias ya que en Japón no suelen aparecer conceptos como la amante o el suicidio.