La mayoría de estrellas hereda el giro de sus nubes de gas y polvo


MADRID|
La mayoría de estrellas hereda el giro de sus nubes de gas y polvo

La mayoría de estrellas hereda el giro de sus nubes de gas y polvo MADRID | EUROPA PRESS

Un estudio de los temblores registrados en estrellas ha revelado giros alineados en el 70% de una muestra de estrellas gigantes rojas, surgidas en turbulentas nubes de gas hace 8.000 millones de años Los astrónomos usaron un enfoque de asteroseismología para elaborar la orientación del ángulo de giro de 48 estrellas en nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Un estudio de los temblores registrados en estrellas ha revelado giros alineados en el 70% de una muestra de estrellas gigantes rojas, surgidas en turbulentas nubes de gas hace 8.000 millones de años

Los astrónomos usaron un enfoque de asteroseismología para elaborar la orientación del ángulo de giro de 48 estrellas en nuestra galaxia, la Vía Láctea.

"Los resultados fueron inesperados", dice Dennis Stello, de la Universidad de Nueva Galas del Sur y coautor del estudio. "Encontramos que los giros de la mayoría de las estrellas estaban alineados entre sí".

"Anteriormente se había supuesto que la turbulencia masiva habría revuelto la energía rotatoria de las nubes donde nacieron las estrellas, e impedido esta alineación".

"Así como los sismólogos usan los terremotos para entender el interior de nuestro planeta, los astrónomos los usamos para comprender el interior de las estrellas. Nuestro nuevo estudio proporciona la primera evidencia de que este enfoque es una manera poderosa de obtener conocimientos sobre los procesos que ocurrieron hace miles de millones de años, cerca del principio del universo", dice.

El estudio, realizado por un equipo internacional dirigido por el Dr. Enrico Corsaro, ex doctorando de Stello, actualmente en el Obervatorio Astrofísico de Catania en Sicilia, se publica en la revista Nature Astronomy, con una ilustración del proyecto en la portada.

Las estrellas nacen cuando las nubes masivas del gas y del polvo se derrumban, un proceso violento que genera cúmulos de estrellas que contienen hasta mil estrellas cada uno.

Estos viveros de estrellas son extremadamente difíciles de estudiar directamente, porque el gas y el polvo interfieren con la mayoría de las observaciones astronómicas. Para evitar este problema, los astrónomos estudiaron 48 estrellas gigantes rojas en dos antiguos cúmulos estelares, uno que se formó hace más de 2.000 millones de años y otro que se formó hace más de 8.000 millones de años.

Su análisis incluyó cuatro años de observaciones de las estrellas realizadas por el observatorio espacial Kepler de la NASA.

"El beneficio de estudiar cúmulos estelares antiguos es que el polvo y gas interferentes se han ido, pero las estrellas aún conservan la firma de las condiciones iniciales en la nube donde nacieron", dice Stello.

"Nuestro hallazgo de que los giros de alrededor del 70 por ciento de las estrellas en cada grupo están fuertemente alineados y no orientados al azar como se esperaba, nos dice que el momento angular de la nube de gas y polvo se transfirió eficientemente a las nuevas estrellas.

"Es notable que la impresión de estas condiciones iniciales todavía se pueda ver miles de millones de años más tarde, estudiando pequeñas oscilaciones en estrellas que están a muchos años luz de distancia", dice.