El apagón en Tenerife se produjo porque la subestación de Arico no funcionó correctamente

El PSOE pide que se depuren responsabilidades y considera que el corte fue "imprevisible, pero perfectamente evitable"

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 22 (EUROPA PRESS)

El consejero de Empleo, Industria y Comercio, Jorge Rodríguez, informó hoy durante el pleno del Parlamento de Canarias de que el apagón eléctrico que tuvo lugar en Tenerife el 26 de marzo fue consecuencia del mal funcionamiento del sistema de protección de la subestación de Arico.

A petición de los grupos parlamentarios Socialista y Popular, Rodríguez aclaró que a las 12.40 horas del 26 de marzo se produjo el inicio de la interrupción del suministro eléctrico que duró 11 segundos. El problema fue consecuencia de una tormenta de fuerte aparato eléctrico que produjo un cortocircuito causado a su vez por un rayo en la central de Güímar. Ese fallo monofásico "causó lo que causó" porque la subestación de Arico II no funcionó correctamente, lo que además provocó un fallo en el sistema de protección de Granadilla.

Cuando se produce esta pérdida de potencia, existe un plan de deslastre, para equilibrar la generación y la demanda, y evitar que se produzca un colapso. Estos sistemas de deslastre, según Rodríguez, no funcionaron bien en el 40 por ciento de los casos. Esta circunstancia provocó el disparo de un grupo de Granadilla, y a continuación un cero eléctrico.

A la hora de reponer el suministro, según el consejero, hubo algunas dificultades relacionadas con la localización del origen exacto del problema. La Consejería, señaló Rodríguez, estuvo en contacto constante con Red Eléctrica, además se constituyó una comisión de seguimiento compuesta por Unelco, Endesa, Red Eléctrica y la propia Consejería.

Las medidas que considera necesario poner en marcha esta comisión pasan por la realización de una auditoría integral de sistemas de protección para comprobar si hay otras anomalías, reparametrar las nuevas instalaciones, revisar los grupos generadores, revisar los planes de deslastre, mejorar los planes de reposición para hacerlos más eficaces y seguros, e incrementar el control de instalaciones de generación en régimen especial --las renovables-- y obligarlas a asumir una cuota de responsabilidad en este tipo de situaciones.

Según Rodríguez, se ha solicitado expediente sancionador por supuesta infracción administrativa muy grave a Unelco Endesa. En el momento del apagón la potencia eléctrica era de 495 megawatios en total, según el consejero, suficiente para atender la demanda en Tenerife. A las 17.00 horas del 26 de marzo más del 50 por ciento del suministro estaba repuesto y a las 20.52 horas el 100 por 100. De manera que el corte se prologó durante siete horas y 40 minutos.

Desde las filas de Coalición Canaria (CC) Belén Allende, apuntó que pese a la difícil situación que se produjo el 26 de marzo, la recuperación de los servicios se consiguió a pocas horas de que se produjera el cero. Allende se preguntó si una mayor implantación de las energías renovables hubiera evitado este apagón.

CERRAR LAS CALETILLAS, "UNA ALTA IRRESPONSABILIDAD"

Por su parte, el parlamentario 'popular' Manuel Fernández consideró que gracias a la central de Las Caletillas se pudo reponer gran parte del suministro a las cuatro horas de producirse el apagón. En este punto, aprovechó para decir que los políticos que reclaman el cierre de esta central hacen gala de una "alta irresponsabilidad" y vio necesario abrir otra central en cada una de las islas capitalinas. Sobre la central de ciclo combinado del sur de Tenerife, advirtió que si ésta no se pone en marcha antes de final de año, "vamos a tener serios problemas".

La diputada del PSC-PSOE, Francisca Luengo, reconoció estar de acuerdo con el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, quien ha manifestado que "el apagón debe servir para reflexionar". No obstante, no consideró la situación de "fuerza mayor, sí imprevisible, pero perfectamente evitable". Luengo se preguntó cuales fueron las causas de los disparos en Granadilla y Candelaria y consideró necesario depurar responsabilidades.

La socialista consideró que la "prevención es donde está el quid de la cuestión" y apuntó que este apagón es la peor situación que se puede producir en el sector eléctrico y ha tenido que ocurrir para que la Consejería tome decisiones. Según Luengo, está claro que "Arico falla", así como la central de Granadilla, con lo cual opinó que el 26 de marzo no funcionó "absolutamente nada, fue una debacle total" que dejó a más de 400.000 abonados sin luz. La parlamentaria apostó por que la comisión tenga un seguimiento y un trabajo en el tiempo continuo "para que no vuelva a ocurrir".

El consejero señaló en su segunda intervención en el pleno que los trabajos del sector eléctrico llevan retraso porque falta concienciación. Además reconoció que después de los efectos de la tormenta Delta de 2005, Canarias fue la última comunidad en calidad de suministro, llegando a colocarse en el segundo puesto de esta clasificación en 2007. Rodríguez recordó que "estos hechos suceden por una concatenación de muchas cosas que fallan" y aseveró que los sistemas eléctricos en las islas se revisan con mayor frecuencia de lo que exige la ley.