El director facultativo de las obras del HUCA dice que es un proyecto "vivo" y no descarta que haya más modificados

Herraiz confía en recuperar los dos meses de retraso de los trabajos a causa de las "adversas condiciones climatológicas"

OVIEDO, 22 (EUROPA PRESS)

El director facultativo de las obras del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), Luis Herraiz, señaló hoy que el proyecto que se está acometiendo está "vivo" e implica la adaptación permanente a los últimos avances, algo que se va coordinando en diferentes reuniones periódicas. Preguntado por si cree que puede haber más modificados, Herraiz señaló que mentiría si dijese que sí o que no y se limitó a señalar que la dirección facultativa está "al servicio" de lo que decida Gestión de Infraestructuras Sanitarias del Principado de Asturias (Gispasa). "Existe una mesa permanente de trabajo en la que está Gispasa, el Principado, asistentes, consultores, y la gerencia del HUCA siguen trabajando para tomar las decisiones oportunas", explicó.

Herraiz comparecerá hoy en la Junta General del Principado de Asturias (JGPA), en la Comisión Especial no permanente sobre ejecución de las obras del nuevo centro hospitalario. Durante más de dos horas, el arquitecto fue respondiendo a las preguntas que le planteaba el diputado del PP Agustín Cuervas-Mons. Ni PSOE ni IU-BA-Verdes realizaron preguntas.

"Si Gispasa estima conveniente encargarme otro modificado, desde luego que lo haré", señaló Herraiz. Las obras del nuevo HUCA, licitadas en 205 millones de euros, ya cuentan con un modificado que supone otros 54 millones.

Cuervas-Mons recordó a Herraiz que el proyecto básico de ese modificado era de 5,9 millones, y que luego el proyecto de ejecución se situó en esos 54 millones. Sin embargo, Herraiz, que reconoció que aún no se ha explicado correctamente este aspecto, señaló que la primera cuantía recogía sólo una parte del modificado, debido a la premura con la que el Ayuntamiento de Oviedo les instó a legalizar la amplitud de la volumetría. Posteriormente, ya incluyendo otros "ajustes funcionales", se completó el modificado hasta llegar a la cifra de los 54 millones.

En este sentido, Herraiz dijo que no es extraño que en una obra como un hospital se produzca esa situación, dado que se busca adaptar el proyecto a los últimos avances, lo que implica cambios sobre el proyecto inicial. En todo caso, Herraiz negó que el proyecto inicial tuviese deficiencias y apuntó que lo que ocurre es que se plantean nuevas realidades.

A este respecto, insistió en la "exigencia" por parte de Gispasa de que los miembros de la dirección facultativa estén a pie de obra todos los días, colaborando directamente con tres arquitectos y una aparejadora de Gispasa, además de 30 técnicos de la empresa adjudicataria de Gestión Integral del Proyecto (UTE GIP).

FOTOCOPIAS

Cuervas-Mons le pidió explicaciones de la razón de que la empresa de Herraiz, Herraiz Arquitectura S.L., haya cobrado en octubre de 2007 la redacción del modificado, cuando el documento no fue aprobado definitivamente hasta mayo de 2008 y el contrato con Gispasa establece que no se pagaría hasta que estuviese aprobado definitivamente.

Herraiz explicó que Gispasa está al tanto de todos los movimientos "en tiempo real" y señaló que las facturas se giraron cuando se dieron por cumplimentadas las fases del contrato. Así, explicó que el proyecto para la validación, que se alargó unos meses al pasar por una empresa de control de calidad y por el Principado de Asturias, requiere tiempo por el "gran volumen de información".

Así, relató que la documentación del modificado consta de 3.060 planos y unos 10.000 folios, lo que llevó a la empresa de copistería Morés a tener que trabajar durante "unos cuatro meses" para hacer las distintas copias.

TIEMPOS

En relación a los tiempos de la obra, Herraiz negó categoricamente que las obras hubiesen estado pagadas. Sin embargo, Cuervas-Mons le dijo que el tenía en su poder grabaciones en vídeo que demuestran lo contrario y le invitó a verlas, al tiempo que le acusó de no decir la verdad.

Visiblemente molesto, Herraiz replicó al diputado que no estaba dispuesto a que le llamasen mentiroso y se reafirmó en sus palabras, comentando que es imposible que Cuervas-Mons pudiese certificar el grado de actividad de la obra si ni siquiera entró en el recinto.

Herraiz sí reconoció que en enero de 2009 estaba certificada aún 101,2 millones de euros, lo que supone un 40 por ciento de la obra. Admitió que existe un retraso de unos dos meses en los trabajos, algo que atribuyó a la "adversa climatología" de este invierno que ha afectado especialmente a las acciones en las fachadas. De todas formas, el objetivo que siguen teniendo es finalizar la obra el 7 de abril de 2010. Además, explicó que la parte que más tiempo lleva es la que ya está certificada.

Cuervas-Mons, que señaló que daba la impresión de que Herráiz vivía en el cuento de Alicia en el País de las Maravillas, replicó que los contratos están "para cumplirlos" y habló de fraccionamientos de contratos sin justificación.

SINDICATURA

El diputado del PP recordó que, según un informe de la Sindicatura de Cuentas, hasta octu bre de 2008 se emitieron 39 certificaciones de obra por importe de 57,7 millones, lo que representa tan solo el 28,12 del total del presupuesto. En cualquier caso, el PP estima que, como poco, las obras van retrasadas unos ocho o nueve meses.

El informe de la Sindicatura al que aludió Cuervas-Mons hace referencia la modificado y dice que se realizará una "contratación externa" que examine y determine las causas que originaron la modificación del contrato y del precio, ya que la Sindicatura carece de técnicos que puedan acometer ese estudio desde un punto de vista técnico.