El Gobierno británico pone en marcha ayudas directas de 2.270 euros para cambiar de coche

LONDRES, 22 (EUROPA PRESS)

El Gobierno británico dio hoy a conocer las características del esperado plan para estimular el mercado automovilístico, que contempla ayudas directas de 2.000 libras (2.270 euros al cambio actual) para la adquisición de un coche nuevo, a cambio de entregar para el achatarramiento un vehículo de más de diez años.

El ministro de Finanzas, Alistair Darling, precisó que el Gobierno contribuirá a este plan con una ayuda directa de 1.000 libras (unos 1.135 euros), mientras que el otro 50% de la subvención correrá a cargo de las empresas automovilísticas.

El Ejecutivo ha aprobado un presupuesto de 300 millones de libras (unos 340 millones de euros) para este plan, que estará vigente desde el próximo mes de mayo hasta marzo de 2010. Según las primeras estimaciones, las ayudas podrían beneficiar a 300.000 automovilistas.

La patronal británica del automóvil, SMMT, dio la bienvenida al plan impulsado por el Gobierno, porque contribuirá a impulsar rápidamente la demanda de automóviles en el país, donde las matriculaciones cayeron un 30,5% el pasado mes de marzo, con algo menos de 314.000 unidades, y un 29,7% en el trimestre.

El director general de la organización, Paul Everitt, aseguró que se trata de una buena noticia para los consumidores y que servirá para que la gente vuelva a entrar en los concesionarios. "Estamos deseando concretar los detalles del plan con el Gobierno en los próximos días", añadió.

Con Reino Unido se eleva a once el número de países europeos que han aprobado programas con ayudas directas para estimular sus respectivos mercados automovilísticos, aplicados en Eslovaquia, Holanda, Alemania, Francia, Italia, Austria, Portugal, Rumanía, Luxemburgo y Chipre

En todos los casos las ayudas directas están vinculadas a la compra de coches de bajas emisiones, bien porque cumplen la norma Euro4, bien porque se sitúa un umbral de gramos de CO2 por kilómetro recorrido o bien porque se establece el consumo de carburante como criterio.

Además de los países mencionados, Bélgica, República Checa, Grecia, Hungría y Polonia están en vías de aprobar programas para incentivar el achatarramiento y la demanda. En España, el Gobierno mantiene su apuesta por el Plan VIVE, que no contempla ayudas directas, sino a la financiación.