Un nuevo mapa de la Luna indica que hay allí muy poca agua

  • Washington, 12 feb (EFE).- Un equipo científico internacional ha elaborado un nuevo mapa de la Luna que muestra cráteres nunca antes vistos en sus polos e indica que hay muy poca agua en el satélite, informó hoy la revista Science.

Un nuevo mapa de la Luna indica que hay allí muy poca agua

Un nuevo mapa de la Luna indica que hay allí muy poca agua

Washington, 12 feb (EFE).- Un equipo científico internacional ha elaborado un nuevo mapa de la Luna que muestra cráteres nunca antes vistos en sus polos e indica que hay muy poca agua en el satélite, informó hoy la revista Science.

El mapa, aseguran los investigadores, revela secretos del interior del satélite natural de la Tierra, y sugiere asimismo qué puede haber dentro de Marte.

"La superficie puede mostrarnos mucho acerca de lo que ocurre en el interior de la Luna, pero hasta ahora los mapas habían sido muy limitados", dijo C.K. Shum, profesor de ciencias terrestres en la Universidad estatal de Ohio, quien es parte del equipo investigador internacional que publicó el mapa.

"Por ejemplo, con este nuevo mapa de alta resolución podemos confirmar que hay muy poca agua en la Luna, aún muy profundo en su interior", añadió Shum. "Y podemos usar esa información para buscar agua en otros planetas, incluido Marte", agregó.

Los investigadores usaron el instrumento de altímetro por láser (LALT, por su sigla en inglés), que se encuentra en el satélite japonés Explorador Selenológico y de Ingeniería (SELENE, por su sigla en inglés), para relevar un mapa de la Luna a una resolución sin precedentes de 15 kilómetros.

El investigador principal del instrumento LALT es Hiroshi Araki, del Observatorio Astronómico Nacional de Japón, y fue el autor principal del estudio, mientras que Shum es miembro del equipo científico del LALT.

El mapa es el primero que cubre la Luna de polo a polo, con mediciones detalladas de la topografía de su superficie, tanto en su lado oscuro tanto como en el iluminado.

El punto más alto, en el borde de la cuenca Dririchlet-Jackson, cerca del ecuador, se eleva once kilómetros, en tanto que el punto más bajo, al fondo del cráter Antoniadi cerca del polo sur, tiene una profundidad de nueve kilómetros.

En parte el nuevo mapa servirá como guía para los futuros vehículos de exploración lunar que recorrerán la superficie del satélite en busca de recursos geológicos.

Pero Araki y sus colegas hicieron algo más con el mapa: midieron la aspereza de la superficie lunar y usaron la información para un cálculo de la rigidez de la costra.

Si hubiese agua fluyendo debajo de la superficie de la Luna la costra sería un tanto flexible, pero no lo es. La superficie es demasiado rígida como para permitir la presencia de algo de agua líquida, aún muy profundo en el satélite.

En comparación, la superficie de la Tierra es más flexible y sube o baja con el flujo de agua por encima o por debajo del suelo. Aún la tectónica de las placas del planeta se debe en parte a que el agua lubrica la costra.

En el caso de Marte la aspereza de la superficie está a mitad de camino entre la de la Tierra y la de la Luna, lo cual indica que puede haber habido agua líquida, pero que ahora la superficie es muy seca.

El mapa LALT es el más detallado que se haya hecho hasta ahora de la Luna. Las tres últimas misiones de la serie Apollo levantaron mapas de parte de la superficie a comienzos de la década de 1970, y la misión Clementine, en 1994, brindó una resolución de entre 20 y 60 kilómetros en ciertas áreas, pero no sobre toda la superficie.