Arte Invisible presenta en ARCO una propuesta que huye de los límites geográficos de África y de representaciones tópica

La secretaria de Estado de Cooperación Internacional cree que "la creación cultural es una voz muy clara de aquellos que formalmente no la tienen" MADRID, 10 (EUROPA PRESS) La propuesta de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Arte inVisible, escenificará en ARCO una nueva etapa que huye de la limitación conceptual del arte de África como 'Arte Africano', y que quiere dar visibilidad a un mapa variado de las estéticas de la África contemporánea y su diáspora. Desarrollado a través de la Dirección de Relaciones Culturales y Científicas de la AECID, cuyo director, Antoni Nicolau Martí, ha querido referir "hasta qué punto el mercado occidental ha sido el que ha dispuesto cómo debe ser el arte africano", esta nueva versión de 'Arte inVisible' sobrevivirá a la Feria Internacional y se prolongará con exposiciones y actos a lo largo del año en diferentes enclaves. "El proyecto no termina aquí el lunes, sino que será un intento más prolongado de penetrar en la comprensión de este arte", afirmó Nicolau. Por su parte, Elvira Dyangani, Comisaria General del Proyecto, explicó que su intención es "hacer un juego de la manera de entender y ubicar la postura africana" que se refleja en los medios de comunicación, en las instituciones culturales y en la propia memoria de los africanos "porque nosotros hemos creado de África muchas certezas". Se trata de acoger obras y reflexiones que rompen con las premisas establecidas y critican el argumento lógico "entre la procedencia del artista y el contenido de su trabajo". Dyagani cuestionó que la "excesiva visibilización" del arte africano "durante los últimos 10 ó 18 años" a nivel internacional haya supuesto el definitivo destape de la cultura artística africana o si supone que se ha acabado "con el problema de la invisibilidad". La Comisaria de la exposición cree que "no se puede dar una respuesta satisfactoria" sino que lo realmente necesario es "añadir más preguntas a la idea de qué es África, a la idea de qué es ser visible o no serlo", argumentó. "El arte invisible se caracteriza por el desafío", por hacer frente a los conceptos establecidos. "Es un reto a África en términos estéticos, a lo que se considera arte africano", porque la producción artística que se verá en ARCO, exenta de etiquetas, se podría atribuir "a artistas de cualquier lugar" del mundo. Idea que refuerza Nicolau, que ve una disyuntiva entre "arte africano o arte global". Asimismo Dyagani observa una transgresión de los límites geográficos porque África "no sólo es el continente, sino la expansión de una serie de ideas, de una serie de modos de entender la cultura y la sociedad que van más allá del área continental". La idea que la exposición quiere valorar es que hay "tantos artes africanos como artistas", aseguró. "PROCESO DE ENRIQUECIMIENTO MUTUO" En términos similares intervino Soraya Rodríguez, la secretaria de Estado de Cooperación Internacional, que quiso destacar "dos direcciones en la cooperación cultural", una que quiere potenciar la creación cultural, y otra es que "es un proceso de enriquecimiento mutuo". Y que también hizo hincapié en que la cooperación cultural "es una parte cada vez más importante de la cooperación al desarrollo ya que tiene un papel fundamental en el desarrollo social, económico", que crea trabajos y que, a la vez, aporta visibilidad "a una parte de la sociedad, de un país, que muchas veces intencionadamente quiere ser invisibilizada", dijo. "La creación cultural", continuó defendiendo, "es una voz muy clara de aquellos que formalmente no la tienen". No sólo es importante la "rehabilitación patrimonial" sino que hay que fijarse en otros ámbitos. El creador "manifiesta lo que es" a través de su arte, que es "fruto de dónde vive, qué percibe y qué es lo que quiere". Y lanzó el mensaje de que la Agencia espera que cuando "acabe ARCO, comience algo" más con la prolongación del proyecto. De la misma forma, dos de las artistas de la iniciativa proyectada en la feria internacional, Claudia Coelho y Zipho Dayile, quisieron certificar que el arte que se verá en el stand africano no va a responder a los cánones mediatizados. Coelho admitió "tener sospechas" de un acto artístico en el que se "categoriza por países, por nacionalidades, por el lugar de nacimiento". "Se quiere imponer un cierto marco artístico a un discurso para que los demás nos puedan percibir de acuerdo a él", y defendió que todos los artistas tienen "una especificidad", a la espera de que la gente "cuestione y rete las ideas fáciles". También Dayile expresó sus dudas. "Esto no es arte africano, porque tampoco yo sé si a mi se me pudiera considerar como una artista africana". El espacio africano, por tanto, intentará por huir de la concepción establecida que de él se tiene, con una exposición que reunirá un audiovisual de Rana El Nerm, la instalación de Claudia Cristóvao y una muestra de los trabajos del colectivo sudafricano Gugulective. Así como una performance de Otobong Nkanga, que reinterpreta un 'hapenning' de Allan Karpow, y un centro de documentación sobre colectivos artísticos africanos ideado por Nástio Mosquito. A la vez que Nontsikelelo Veleko, además de su exposición de fotografía, realizará una serie de carteles con sus obras que se distribuirán por la ciudad de Madrid.