La junta de gobierno del Colegio de Ingenieros de Telecomunicaciones impide entrar a su decano a la Asamblea General

Etiquetas

MADRID, 8 (EUROPA PRESS)

Miembros de la junta del gobierno del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Telecomunicaciones (COITT) impidieron este miércoles acceder a su sede en Madrid a su decano, Ferrán Amago, donde estaba convocada, "sin ajustarse a los estatutos colegiales", una asamblea general, ante lo que tuvo que intervenir la Policía Municipal, según corroboraron colegiados de la asociación.

Según relató a Europa Press el decano a nivel estatal de los ingenieros de telecomunicaciones, Ferrán Amago, al llegar a la sede del colegio profesional dos guardas jurados le impidieron el acceso, y posteriormente, una vez logró entrar, no se le permitió entrar a la Asamblea general. Ante estos hechos, decidió llamar por teléfono a la Policía Municipal que tuvo que intervenir, levantar acta y escoltarle fuera del edificio. Posteriormente, los agentes elevaron las diligencias a la comisaría del distrito de Tetuán y le instaron a presentar una denuncia.

Amago opinó que el colectivo de ingenieros de telecomunicaciones "está atónico" y explicó que, en su opinión, el motivo de estos incidentes comenzó el pasado mes de enero cuando "al detectar distintas irregularidades" entre los miembros de la junta de Gobierno, el decano abrió un expediente a cuatro de ellos. Estos son el tesorero, Sixto Domínguez, el vicedecano, Fernando Ramos; el vocal cuarto, José Antonio García Martínez y el secretario general, José Javier Medina Muñoz.

El decano añadió que las irregularidades detectadas podrían "conllevar otras actuaciones" y aseguró que no se están siguiendo los estatutos los cuales "se infringen cotidianamente", y que por ejemplo, el comité deontológico llega a abrir el mismo caso dos veces. "Son irregularidades manifiestas de algunas personas de la junta, que han dirigido tradicionalmente el colegio y no siguen las pautas establecidas".

FALTA DE TRANSPARENCIA

Asimismo, Amago denuncia que dichos miembros de la junta de gobierno no querían realizar los cambios que se habían propuesto, desde que él fuera elegido decano el 1 de marzo de 2007, para los 7.800 colegiados en toda España, algo que "derivó esas acciones" en su contra. Amago indicó que entre reformas que pretendía llevar a cabo en la agrupación era prioritaria una "mayor transparencia y democracia" así como lograr la participación de los socios y una agrupación "dinámica" que fuera referente para el sector de las telecomunicaciones.

"Mi proyecto era implantar a nivel nacional lo que yo había realizado en la sección catalana --agregó--, como cambios en la comunicación interna y externa, la realización de una página de Internet y otros cambios estratégicos".

Por esto, solicitó la realización de unas "elecciones democráticas" que resuelvan la "situación incierta" actual para que se puedan acometer los cambios "rápidos y profundos" y lamentó que éstos no hayan podido ser asumidos por personas que llevan casi 40 años en su cargo dentro del colegio profesional.

Desde el miércoles, Amago agradeció 350 correos electrónicos y llamadas telefónicas de ánimo. "Mi intención hubiera sido agotar el mandato si me hubieran dejado, pero dada la situación y por la normalidad institucional, lo más indicado es ir a elecciones generales", confesó.

Ante la posibilidad de volver a presentarse, Amago reconoció que en estos momentos no tiene mucho ánimo ni ganas para hacerlo pero puede que dentro de un mes, si se diseña un programa "bueno e innovador" vuelva a planteárselo para "no defraudar al colectivo". "Es el electorado el que debe tomar las medidas oportunas. Tenemos que volvernos a ganar la confianza de nuestros compañeros", remachó.

EL DECANO ESTÁ CESADO CAUTELARMENTE

Por su parte, el vicedecano del COITT, Fernando Ramos, subrayó que el decano está "cesado de forma cautelar" después de que en enero se le abriera un expediente disciplinario "por varias irregularidades" y destacó que la decisión fue tomada "por unanimidad, porque parecía evidente". Así, explicó que ese fue el motivo por los que se trató de impedir su entrada al edificio y a la junta e insistió en que "está cesado y por tanto ya no es decano".

Por otro lado, el colegiado que representa a los ingenieros de telecomunicaciones gallegos, Orestes García Iglesias, confirmó los sucesos acaecidos este miércoles y el cese de Amago como decano y colegiado, actos que "rechazó rotundamente" y que consideró fuera de los estatutos. Además, defendió a Ferrán Amago como el presidente y decano de la asociación profesional, tanto para él como para "otros muchos".

Los motivos son que se le ha dictado un expediente por el comité deontológico del Colegio por el que supuestamente se le inhabilitaba como colegiado, además de como decano. También supuestamente porque hay supuestas irregularidades en su gestión, que han sido denunciadas en la propia junta general al no estar los colegiados de acuerdo con dicho expediente ya que presenta irregularidades que van en contra de los estatutos de la institución.

"Dentro del colegio hay una total falta de transparencia y democracia, algo que el resto de los colegiados vienen pidiendo y reclamando", denunció el presidente de la asociación de ingenieros de telecomunicaciones gallegos, Orestes García Iglesias.

García Iglesias mostró así su apoyo al decano cesado, del colegio de Ingenieros y expresó su desaprobación y "rotundo rechazo" hacia los actos acaecidos el pasado miércoles, así como "cualquier manifestación que vaya en contra de un colegiado". Además, insistió en que Ferrán Amago "sigue siendo decano presidente y colegiado" para la mayoría de los miembros de la asociación, que reclama "transparencia y democracia" dentro de las actividades de los miembros de la junta de Gobierno. "Cualquier acto que esté contra la libertad de expresión es rechazada por el colectivo", concluyó.

Sobre la gestión de Amago desde hace dos años dijo que está "abriendo una ventana a la transparencia" y que ha iniciado actuaciones de "gran interés para el colectivo", como la mejora del reconocimiento del Colegio profesional a nivel institucional y la apertura de vías de comunicación con otras demarcaciones territoriales, así como la posibilidad de autocrítica, algo que, en su opinión, "no ha sido bien recibida".