DESCUBREN QUE LAS GALAXIAS ANTIGUAS TENÍAN MENOS MATERIA OSCURA

MADRID|
Un equipo internacional de astrónomos dirigidos por el Instituto Max Planck de Física Extraterrestre (Alemania) ha descubierto que las galaxias antiguas tenían menos materia oscura que las más actuales.Gracias a las observaciones que realizaron con el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO) concluyeron que en el universo temprano, la materia oscura fue menos influyente que en la actualidad.Los resultados de esta investigación se darán a conocer en cuatro artículos, uno de los cuales se publica este miércoles en la revista ‘Nature’ y en él se explica que durante la época de mayor formación de galaxias (hace unos 10.000 millones de años), las galaxias masivas con formación estelar estaban dominadas por materia bariónica o "normal".Mientras que la ‘materia normal’ se ve como brillantes estrellas, refulgente gas y nubes de polvo”, “la elusiva materia oscura ni emite, ni absorbe ni refleja la luz, y sólo puede ser observada a través de sus efectos gravitacionales”, explican los autores.A su juicio, esta presencia de materia oscura puede explicar por qué las partes exteriores de galaxias espirales cercanas giran más rápido de lo que cabría esperar si sólo estuvieran compuestas por la materia normal que podemos ver directamente.Reinhard Genzel, autor principal del artículo, apunta que "a diferencia de las galaxias espirales del universo actual", las regiones exteriores de estas galaxias distantes parecen girar más despacio que las regiones más cercanas al núcleo, sugiriendo que hay menos materia oscura de lo esperado."Sorprendentemente, las velocidades de rotación no son constantes, sino que disminuyen de dentro hacia fuera en las galaxias", agrega. Este efecto “parece ser más marcado a medida que los astrónomos miran más lejos y más atrás en el tiempo”, en el universo temprano.De ahí se deduce que entre los 3.000 y 4.000 millones de años después del Big Bang, el gas en las galaxias ya se había condensado eficientemente en discos planos y rotantes, mientras que los halos de materia oscura alrededor de ellos eran mucho más grandes y estaban más dispersos hacia las zonas exteriores.Al parecer, la materia oscura necesitó miles de millones de años más para condensarse, por lo que su efecto dominante sólo se ve hoy en día. Esta explicación es consistente con las observaciones que muestran que las primeras galaxias eran mucho más ricas en gas y más compactas que las actuales.Las seis galaxias mapeadas en este estudio formaban parte de una muestra mayor de cien discos de galaxias distantes con formación estelar cuyas imágenes fueron obtenidas por los instrumentos KMOS y Sinfoni, instalados en el Very Large Telescope de ESO, en Chile.