El aceite de oliva, los frutos secos y el pescado reducen el riesgo de ceguera por edad

  • Washington, 11 may (EFE).- Una dieta que incluya regularmente el pescado, frutos secos y aceite de oliva y evite las grasas trans, parece reducir el riesgo de degeneración macular cuando se envejece, según artículos que publica hoy la revista Archives of Ophthalmology.

El aceite de oliva, los frutos secos y el pescado reducen el riesgo de ceguera por edad

El aceite de oliva, los frutos secos y el pescado reducen el riesgo de ceguera por edad

Washington, 11 may (EFE).- Una dieta que incluya regularmente el pescado, frutos secos y aceite de oliva y evite las grasas trans, parece reducir el riesgo de degeneración macular cuando se envejece, según artículos que publica hoy la revista Archives of Ophthalmology.

Se calcula que unos 3 millones de personas en Estados Unidos se encuentran en las etapas avanzadas de la degeneración macular relacionada con la edad. Esta afección es la causa principal de la pérdida grave de visión en las personas mayores de 65 años.

Entre los factores de riesgo se incluyen la edad, marcadores genéticos, y el hábito de fumar que es el único índice de riesgo que, según se ha documentado, puede modificarse voluntariamente.

En uno de los estudios, un equipo encabezado por Jennifer Tan, de la Universidad de Sydney (Australia), analizó los casos de 2.454 participantes que completaron encuestas sobre su ingesta de varios ácidos grasos. Se usaron fotografías digitales de la retina para evaluar el desarrollo de la degeneración macular cinco y 10 años después de la encuesta, que se efectuó entre 1991 y 1994.

Después de los ajustes por edad, sexo y tabaquismo, la ingesta de una porción semanal de pescado apareció vinculada con una reducción del 31 por ciento de desarrollo temprano de la degeneración macular.

Esa vinculación fue más firme entre los individuos con una baja ingesta de ácido linoleico, un ácido graso omega 6 no saturado que se encuentra principalmente en los aceites vegetales. La ingesta de una a dos porciones semanales de frutos secos (nueces, almendras, etc) apareció vinculada con una reducción del 35% en el riesgo.

En el otro estudio, el equipo encabezado por Elaine W.T. Chong, del Centro para la Investigación del Ojo en Australia, analizó los datos de 6.734 individuos con edades de 58 a 69 años.

Entre 1990 y 1994 se evaluaron las ingestas de nutrientes de los participantes a partir de un cuestionario sobre la frecuencia de ciertas comidas, y se hizo el seguimiento para detectar la degeneración macular entre 2003 y 2006.

Los individuos que consumieron niveles más altos de grasas trans no saturadas, las que se encuentran en productos horneados y comidas precocidas, fueron los que tenían más probabilidades de estar en la etapa avanzada de la degeneración macular, en tanto los que habían consumido más ácidos omega 3 grasos tenían más posibilidades de estar en la etapa inicial de la enfermedad.

"Una ingesta de 100 mililitros o más de aceite de oliva por semana apareció vinculada con una menor prevalencia de tener siquiera la degeneración macular en etapa temprana", señala el artículo.

En cambio, este estudio señaló que los investigadores "no encontraron asociaciones significativas entre la degeneración macular y las ingestas de pescado, total de grasas, manteca o margarina".

La investigación científica ha encontrado que los ácidos grasos trans no saturados aumentan el riesgo de enfermedad coronaria cardiaca mediante sus efectos sobre los niveles de colesterol y, posiblemente, por inflamación.

En cambio, se cree que los ácidos grasos omega 3 protegen contra daños de la retina y por lo tanto reducen el riesgo de degeneración macular.