El CSIC cuenta ya con una parcela para construir la sede científica del Instituto de la Vid y la bodega

LOGROÑO, 08 (EUROPA PRESS)

El portavoz del Gobierno de La Rioja, Emilio del Río, informó hoy del acuerdo del Consejo de Gobierno para la cesión gratuita del derecho de superficie de una parcela en La Grajera al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para la construcción de la sede científica del Instituto de la Vid y el Vino y una bodega experimental.

La parcela de La Grajera, propiedad de la Comunidad Autónoma de La Rioja, tiene una superficie de 11.700 metros cuadrados. Está previsto que las obras se inicien en cuanto el CSIC disponga de la correspondiente licencia y deberán estar concluidas en un plazo máximo de 5 años.

El plazo de duración del derecho de superficie se establece en 99 años. Transcurrido este plazo, la Comunidad Autónoma recuperará libre de cargas la parcela y obtendrá la titularidad de lo edificado.

Este proyecto forma parte del convenio suscrito en febrero de 2008 entre la Comunidad Autónoma de La Rioja, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de La Rioja para crear y desarrollar el Instituto de las Ciencias de la Vid y el Vino (ICVV).

Dicho convenio establecía una inversión inicial de 22 millones de euros, de los cuales el Ejecutivo riojano aportaba 16 millones y el CSIC, 6 millones de euros.

De acuerdo con el convenio, el Gobierno de La Rioja construirá el edificio administrativo del Instituto y una bodega Institucional, para lo que destinará 16 millones de euros. El CSIC, por su parte, construirá el edificio científico y una bodega experimental, con una aportación de 6 millones de euros aproximadamente. Por último, la Universidad de La Rioja se ha ocupado de habilitar, en el Edificio Científico Tecnológico del campus universitario, la sede temporal del Instituto.

El ICVV se concibe como un centro de referencia en la investigación de la vitivinicultura, con dos pilares fundamentales: la existencia de una actividad investigadora de importancia internacional y el impulso de la transferencia de los resultados y la tecnología a la sociedad y el sector productivo.

Por ello, el Instituto contará en un principio con una plantilla de alrededor de 50 personas, entre investigadores (20) y personal técnico y de apoyo (30), aportados por el propio Gobierno de La Rioja, el CSIC y la Universidad de La Rioja.