Identifican tres genes implicados en la metástasis del cáncer de mama al cerebro

  • Nueva York, 6 may (EFE).- Un grupo de investigadores liderado por el oncólogo español Joan Massagué identificó tres genes que intervienen directamente en la metástasis del cáncer de mama al cerebro, lo que podría ayudar a encontrar vías para impedir esa propagación.

Identifican tres genes implicados en la metástasis del cáncer de mama al cerebro

Identifican tres genes implicados en la metástasis del cáncer de mama al cerebro

Nueva York, 6 may (EFE).- Un grupo de investigadores liderado por el oncólogo español Joan Massagué identificó tres genes que intervienen directamente en la metástasis del cáncer de mama al cerebro, lo que podría ayudar a encontrar vías para impedir esa propagación.

Los resultados de la investigación dirigida por miembros del Memorial Sloan-Kettering Center de Nueva York fueron difundidos hoy en la pagina web de Nature, aunque de momento no saldrán publicados en el próximo número de la revista especializada.

En concreto, los investigadores descubrieron que los genes COX2 Y HB-EGF, que ya se sabía que están directamente implicados en la movilidad y capacidad de invasión de las células cancerígenas, sirven también de "intermediadores" en el mecanismo de propagación del cáncer desde el pecho hasta el cerebro.

Además, se han dado cuenta de que un tercer gen, conocido como ST6GALNAC5, es el que da a las células enfermas del cáncer de mama la capacidad de abandonar el sistema circulatorio e incluso atravesar la barrera hematoencefálica.

Esa barrera es una membrana que existe entre los vasos sanguíneos y el sistema nervioso central y que sirve precisamente para impedir que muchas sustancias tóxicas lleguen al cerebro.

La metástasis del cáncer de mama al cerebro ocurre normalmente años después de que se haya extirpado en tumor del pecho.

"Nuestra investigación ayuda a clarificar el papel que desempeñan estos genes para determinar cómo las células tumorales del cáncer de mama se liberan y cómo, una vez que se trasladan, deciden dónde atacar", dijo Massagué, presidente del Memorial Sloan-Kettering Center de Nueva York e investigador del Instituto Médico Howard Hughes, en un comunicado de prensa.

Para llegar a sus conclusiones, el equipo de Massagué realizó diferentes aproximaciones paralelas, como aislar células tumorales con tendencia a atacar el cerebro en pacientes con un avanzado estado de la enfermedad, realizar pruebas en ratones y estudiar datos clínicos previos.

Con todo ello, lograron identificar esos tres genes y darse cuenta de que eran los responsables de que las células tumorales pudieran dar el salto al cerebro.

Notaron que el gen ST6GALNAC5, que normalmente solo se activa en el tejido cerebral, provocaba una reacción química que crea una capa protectora sobre las células del cáncer de mama y les permite atravesar la frontera que separa la sangre del cerebro.

Ello quiere decir que las células cancerígenas utilizan la protección que les ofrece ese gen específico del cerebro para infiltrarse.

"Nuestros resultados llaman la atención sobre el papel del revestimiento de la superficie de las células como un participante más, hasta ahora no identificado, en las metástasis cerebrales", explicó Massagué.

Añadió que los descubrimientos de su equipo facilitan "la posibilidad de utilizar fármacos para interrumpir la interacción" entre los tres genes, aunque aclaró que es necesario estudiar aún más su papel en las metástasis cerebrales y "su interés como objetivos terapéuticos".

La metástasis es responsable de la mayor parte de las muertes por cáncer y ocurre cuando las células tumorales adquieren la habilidad de escapar de su localización original e invadir otro órgano sano del cuerpo.

Se da la circunstancia de que la incidencia de metástasis en el cerebro está en aumento, debido a la resistencia que desarrolla el cuerpo humano a los tratamientos que son efectivos para evitar la propagación por otros órganos.

En la elaboración de este estudio participaron también la Universidad de Chicago y diferentes instituciones médicas de Holanda, como Academic Medical Center, Erasmus Medical College, Josephine Nefkens Institute y Cancer Genomics Centre.

El trabajo contó con la financiación del Instituto Nacional de Salud, las Fundaciones Kleberg y Hearst y la Netherlands Genomics Initiative.