Juzgan hoy a un hombre acusado de agredir sexualmente a cinco mujeres entre febrero y mayo de 2008

Por estos hechos, ocurridos en Santander, el Fiscal pide 17 años de prisión e indemnización de 30.000 euros para las víctimas

SANTANDER, 22 (EUROPA PRESS)

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria juzgará hoy miércoles, a partir de las 10.00 horas, a un hombre acusado de agredir sexualmente a cinco mujeres entre febrero y mayo de 2008 en Santander.

Por estos hechos, el Ministerio Fiscal pide un total de 17 años de prisión para el procesado y el pago de una indemnización de 30.000 euros para las víctimas, a razón de 6.000 euros a cada una de ellas.

Según el escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Fiscal, consultado por Europa Press, los hechos por los que se acusa a Elías Manuel R.L, se produjeron entre el 2 de febrero y el 19 de mayo del año pasado, fecha esta última en la que el procesado asaltó a dos mujeres en el espacio de veinte minutos.

El primero de los cinco delitos que se le imputan tuvo lugar sobre las 19,20 horas del 2 de febrero de 2008, cuando en la calle Manuel Prieto Lavín abordó a una mujer a la que agarró del cuello con la mano izquierda, mientras esgrimía en la otra una navaja que puso en el cuello a la víctima al tiempo que la conminaba a que no se moviera.

La actitud de la mujer, que se negó a cumplir las órdenes de su agresor y que comenzó a gritar pidiendo auxilio a pesar de que éste pretendía evitarlo apretando aún más la navaja contra su cuello, provocó que el asaltante no pudiera llevar a cabo la agresión y huyera del lugar corriendo, antes de lo cual, empujó violentamente contra una furgoneta a la víctima, que cayó al suelo.

Ya en el mes de marzo, y en concreto el día 18, el mismo acusado abordó a otra mujer cuando ésta llegaba, sobre las 21,30 horas, a la verja de su domicilio, situado en la avenida de Los Infantes.

Como en el anterior caso, el procesado colocó a la mujer una navaja en el cuello y, agarrándola fuertemente por detrás con la otra mano la tapó la boca, al tiempo que la instaba a no gritar bajo amenazas de muerte para decirle que quería tocarle el pecho y penetrarla "unas cuantas veces", diciéndola que si no gritaba no le pasaría nada, pero si lo hacía o le miraba, la mataría.

La víctima, tras la primera impresión, reaccionó cuando las manos del acusado iban a tocar su cuerpo con ánimo libidinoso, y gritó, por lo que al lugar acudió una vecina, momento en el que el agresor aprovechó para soltar a la mujer y huir del lugar.

La tercera agresión se produjo sobre las tres de la madrugada del 29 de marzo, cuando abordó a una chica en la calle General Dávila, a la que dio un fuerte empujón cuando se encontraba en la rampa de acceso a su domicilio, e introdujo en el portal.

Una vez dentro, mientras con una mano agarraba a la víctima a la altura del pecho, sujetándola fuertemente contra la pared, con la otra, puño en alto, la amenazaba al tiempo que le decía "enséñame las tetas".

La víctima, ante el fundado temor a que el agresor pudiera hacerle algo, le dijo que le enseñaría el pecho pero que no la hiciera nada, logrando el acusado tocar y chupar los pechos de la chica, a la que después, y de un fuerte tirón, desabrochó los pantalones, si bien abandonó el lugar al desconfiar de que pudiese aproximarse alguien.

DOS AGRESIONES EN VEINTE MINUTOS

Los últimos asaltos cometidos por el acusado se produjeron en el espacio de veinte minutos en la madrugada del 19 de mayo. Así, sobre las 0,40 horas, abordó a una mujer en el ascensor del domicilio de ésta, en la calle Honduras, donde la resistencia de la víctima permitió a la víctima salir del elevador.

Sin embargo el acusado la siguió hasta que logró agarrarla por la espalda y taparla la boca con la mano para evitar que gritase, apretando cada vez más fuerte. No obstante, la mujer siguió forcejeando fuertemente para soltarse, lo que motivó que ambos se golpearan varias veces contra las paredes del portal, logrando el acusado, en un momento en que ella paró, tocarle un pecho, lo que motivó nuevamente un fuerte forcejeo que determinó la huída del agresor.

A los veinte minutos de cometer esta agresión, el inculpado abordó, a la una de la madrugada, a otra chica cuando ésta iba a abrir la puerta del portal de su domicilio situado en la calle Trasmiera.

Como en los anteriores casos, tapó la boca de la víctima al tiempo que le presionaba la espalda con una navaja diciéndole "no grites porque te voy a clavar la navaja", llevando a continuación el arma de la espalda de la víctima al cuello, y al ver que la mujer comprobaba la realidad de su existencia, le espetó "ya sabes lo que te va a pasar".

A continuación, el procesado la alejó unos metros del portal y le siguió diciendo "déjame hacer lo que yo quiera y no te pasará nada", al tiempo que le tocaba el pecho, momento en que apareció una persona, lo que hizo que el procesado saliera huyendo.