La defensa del acusado de varias agresiones sexuales en Santander admite que pudo cometer dos

El acusado asegura que no recuerda nada de esa noche, en la que bebió mucho alcohol tras celebrar la clasificación del Racing a la UEFA

SANTANDER, 22 (EUROPA PRESS)

El estadounidense acusado de cometer varias agresiones sexuales contra mujeres entre febrero y mayo de 2008 en la zona comprendida entre General Dávila, Los Pinares y la Avenida de los Castros, en Santander, pudo cometer dos de ellas, el mismo día. Así lo manifestó su abogada al final del juicio celebrado hoy en la Audiencia Provincial, al sostener que se reconoce "en parte" lo relacionado con dos de los ataques, sucedidos el mismo día y con un intervalo de apenas 20 minutos entre ambos.

Durante su declaración, el acusado Elías Manuel R.L. negó ser el autor de tres de las cinco agresiones que se le imputaban al inicio del juicio, mientras que "no recuerda" lo sucedido el 19 de mayo de 2008, fecha en que había estado bebiendo todo el día, desde primera hora de la mañana, y en la que asistió al "botellón del Racing", con motivo de la celebración de la clasificación del Racing de Santander para la copa de la UEFA.

Las dos jóvenes que fueron atacadas ese día, en un intervalo de apenas 20 minutos en los portales de sus casas, le reconocieron después de la agresión en ruedas de reconocimiento o a través de fotografías.

Estas dos chicas, al igual que el resto de las víctimas, declararon a través de videoconferencia. En un principio, a Elías R.L. se le imputaban cinco agresiones sexuales, pero la Fiscalía finalmente ha retirado la relativa a una de ellas, que no ha declarado en la vista de la Sección Tercera.

Del resto de las víctimas, una tercera también le reconoció y otra no. Otra chica, que evitó el ataque al entrar rápidamente en su casa al sentirse espiada, tampoco le vio la cara, pero desde su domicilio le vio huir en un coche que identificó, de forma que contribuyó a que fuera localizada posteriormente.

En total, el acusado se enfrenta a penas de 14 años de prisión que se complementarían a su término con 10 años de prohibición de acercamiento o comunicación con las víctimas por parte del Ministerio Fiscal. La acusación particular, que representa a dos de las jóvenes, entre ellas la que no ha testificado, pide tres años de prisión por la agresión a su otra representada, la que sí declaró.

En cambio, la defensa admite en parte dos de las agresiones, las producidas el mismo día, que califica como atentado contra la libertad sexual de otra persona, con violencia o intimidación, aunque con las circunstancias atenuantes relacionadas con el consumo de alcohol y sustancias y de dilaciones indebidas por los retrasos en la celebración del juicio.

Para estos pide un año de prisión por cada caso, y para el resto de agresiones, reclama la libre absolución.

"PROBLEMAS CON LAS DROGAS"

El acusado es estadounidense, si bien su padre es español, pero decidió vivir en Santander, donde pasaba los veranos, para dedicarse a la construcción. La marcha se debió a una ruptura amorosa, pero su tía, con la que vivió al principio de residir en España, la achacó a problemas con las drogas, que E.M.R.L. ha admitido tener en distintas declaraciones judiciales.

Forenses y miembros del Instituto de Toxicología descartaron, según los análisis realizados, que sea una persona dependiente de las drogas, aunque sí hace un consumo abusivo de cannabis de forma continuada.

Familiares y compañeros de piso o trabajo han descartado que el acusado tuviera una navaja como con la que atacó a tres de las cinco jóvenes objeto de agresiones.

Uno de sus compañeros de piso relató que tras ver el partido del Racing, en la noche del 19 de mayo que el acusado no recuerda, estuvieron en un local de Santander viendo un concierto y señaló que vio que consumió "mucha" cerveza, además de fumar varios porros de hachís.

El acusado declaró que no sabe porque le "pegó tanta locura" y aseguró que si quiera estar con mujeres, puede "ligar" con ellas o ir a "sitios". También detalló que cuando bebe no es una persona "sociable".

Los agentes de la Policía Nacional que instruyeron el caso narraron como tras recibir distintas denuncias de agresiones sexuales o intentos en la zona consiguieron establecer pautas comunes, como que eran de noche, en los portales de los domicilios de las víctimas, y cuyo autor tenía entre 25 y 30 años, de complexión fuerte y pelo corto o rapado, con un acento "extraño o peculiar", que se atribuía a países de Europa del Este o Iberoamérica.

Su localización fue posible gracias a la identificación por una joven del vehículo en que huyo después de que no lograra atacarla, gracias a que la chica percibió que la seguían dentro de su portal, y se dio prisa para entrar a su casa. Una vez detenido, dejaron de producirse las agresiones en la zona, afirmó la Policía.

Otras de las víctimas han contado, a través de videoconferencia, como el hombre las abordó en sus portales, y en algunos casos a través de una navaja o abordándolas por atrás, intentaba forzarlas, tocándoles los pechos, sin llegar a que se produjera ninguna acción más ya que, bien fuera por los forcejeos o reacción de las víctimas, o por el miedo a ser sorprendido por vecinos, salió huyendo en todas las ocasiones.