La DGT estudia automatizar la tramitación de las multas impuestas por radares móviles para que lleguen antes de 15 días

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La DGT está realizando ensayos en el Centro Automatizado de Denuncias de Onzonilla (León), conocido como Centro Estrada, para automatizar la tramitación de las multas impuestas desde los radares móviles que recorren las carreteras españolas a diario, y conseguir así que estas sanciones lleguen al infractor antes de 15 días.

Según afirmaron a Europa Press fuentes de la DGT, de lo que se trata es de "rebajar el tiempo" entre que una radar móvil sorprende a un conductor cometiendo una infracción en la carretera y éste recibe la multa, de modo que "la sanción tenga efecto" y "no se demore tanto".

Hasta ahora, al Centro Estrada sólo llegaban las fotografías realizadas por los 522 radares fijos instalados en las carreteras para, desde allí, coordinar la comunicación de las sanciones a los infractores. De implantarse el nuevo sistema, al centro empezarían a llegar también las fotografías tomadas por los 264 radares móviles en circulación.

Aunque la automatización de la tramitación de las multas impuestas por radares móviles es, por ahora, sólo un proyecto, el director del Centro Estrada, Ángel Toriello, desveló durante una visita de un grupo de parlamentarios del PSOE a las instalaciones esta semana que las multas captadas por radares móviles podrían empezar a gestionarse en León antes de que acabe el año.

Desde que se abrió el Centro Estrada en marzo de 2008, el lapso de tiempo entre que un radar fijo detecta una infracción y la DGT se lo comunica al conductor se ha reducido de los 45 a los 12 días. Según las mismas fuentes de la DGT, el procedimiento con los radares móviles será similar: la fotografía llega al centro, se desechan en las que haya algún tipo de duda, y se inicia la notificación de las que la infracción es clara.

En un año, el Centro Nacional de Tratamiento de Denuncias Automatizadas ha gestionado un total de 1,5 millones de denuncias por infracciones de tráfico, aunque se han descartado el 40 por ciento de las infracciones captadas para evitar notificar multas en situaciones en las que la foto captada por el radar puede provocar alguna duda.

Las fotografías tomadas por los radares fijos lleguen al Centro Estrada a través de fibra óptica, en el caso de las autovías y autopistas, y a través de radiofrecuencia en el caso de las carreteras secundarias. Junto a la fotografía, al centro llegan datos sobre la hora, el punto kilométrico y la velocidad a la que circulaba el conductor que cometió la infracción.

Para asegurarse, por cada infracción se realizan dos fotogramas, una más clara y otra más oscura. El sistema informático lee las placas de matrícula, para ver la calidad de la imagen y comprobar que se ven la marca, el modelo y el tipo de vehículo, y posteriormente cruza esta información con los archivos de Tráfico.