La mayoría de los planes generales de Tenerife no incluyen un plan de riesgo pese a ser obligatorios, admite el Cabildo

La institución insular presenta un documento sin caracter coercitivo en donde se analizan las áreas "susceptibles" de riesgos naturales

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 22 (EUROPA PRESS)

"La mayoría de los planes generales de Tenerife no incluye un plan de riesgos" a pesar de ser obligatorios, según admitió hoy el técnico insular Pedro Valladares durante la presentación del Plan Territorial Especial de Ordenación para la Prevención de Riesgos, cuya aprobación inicial irá este viernes al pleno del Cabildo.

Valladares reconoció además que la presentación de este Plan insular de Riesgos --cuya redacción ha costado 95.000 euros-- obedece al cumplimiento de la Ley del Estado sobre Suelos, el Plan Insular de Ordenación de Tenerife, así como la Ley de Directrices del Gobierno de Canarias.

No obstante, y tal y como reconoció hoy en rueda de prensa la consejera del área de Planificación Territorial, Pino de León, el documento "no es de protección civil", ni obliga a los ayuntamientos a tomar ninguna decisión sobre su planeamiento, sino que "establece los ámbitos susceptibles de riesgo" en caso de riesgos sísmicos, volcánicos, avenidas, incendios forestales o los asociados a la dinámica de vertientes o riesgos tecnológicos (transporte de mercancías peligrosas o su almacenamiento).

"El objetivo es definir las áreas susceptibles de riesgo que podrían verse afectados por este tipo de situaciones. Se trata de insertar la variable riesgo en la planificación municipal", defendió Valladares que reconoció que "no hay cálculo de probabilidad".

De León insistió en que que "es un plan novedoso" -- es el primero del Estado-- y que servirá para "tomar decisiones" a la hora de establecer "usos del territorio" en caso de riesgos naturales. La consejera dijo también que hasta el momento "el desarrollo urbanístico de la isla, se ha hecho al margen del planeamiento".

"Los municipios se regían por normas subsidiarias y esto ha condicionado la isla; ahora sí hay planes generales y, además, se sabe, por ejemplo, que no se puede construir en los barrancos. Este documentos trata de delimitar los riesgos y las zonas donde decidir el desarrollo de la isla junto con otras variables como la ambiental o la paisajística", resumió la responsable de Planificación Insular.

Esta indicó además que el documento aspira a ser "ampliamente consensuado", a convertirse "en un referente para la ordenación de los municipios", y también una herramienta útil no sólo para los ayuntamientos, sino también para la población.