Convertir agua en combustible líquido

Etiquetas

Empleando partículas nanométricas (nanocristales) y recurriendo al proceso de fotooxidación –la modificación de las propiedades de los elementos debido a la luz solar– se pueden separar las moléculas que forman el agua (H2O) liberando los electrones y el oxígeno (O2) para que reaccionen con el dióxido de carbono (CO2) y así producir metanol (CH3OH), según informa el Berkeley National Laboratory.

El catalizador utilizado -elemento necesario para que se produzca la reacción química- son las nanopartículas de óxido de cobalto. El cobalto es un elemento químico abundante (metal), inflamable y ligeramente tóxico.

El metanol es un tipo de alcohol que, además de poder utilizarse como combustible líquido, sirve también para alimentar pilas de combustible.

En una pila de combustible en lugar de almacenarse energía -como hacen las pilas convencionales- se produce electricidad a partir de un combustible líquido como puede ser el metanol. Estas pilas o células se recargan añadiendo líquido combustible que utilizan para producir energía eléctrica a partir de reacciones químicas. Por tanto, su utilización no causa emisiones de CO2 directamente.