Propulsión eléctrica para bicicletas convencionales


GreenWheel es un desarrollo realizado en el MIT que permite convertir una bicicleta convencional en una bicicleta de propulsión eléctrica. La clave del invento es que todo lo necesario para generar, almacenar y propulsar la bicicleta con energía eléctrica se encuentra incorporado dentro de la carcasa que se acopla al eje de la rueda trasera, donde convive con el mecanismo de cadena normal.

La batería de GreenWheel puede cargarse bien con un enchufe a la pared o también mientras se pedalea; además permite pedalear mientras funciona, lo que incrementa su autonomía (de unos 40 km cuando está totalmente cargado y dependiendo del terreno y peso) asistiendo en el avance, lo que es perfecto para las cuestas.

Según sus inventores el accesorio es fácil de instalar, puede utilizarse con prácticamente cualquier bicicleta normal y tiene una duración media de unos 65.000 km, lo que es un buen montón de años incluso si se hace un uso intensivo de la bicicleta. De precio y disponibilidad de momento no hay noticias.

La idea es la misma que el ingenio que en teoría permitía convertir cualquier coche convencional en un vehículo híbrido propulsado a tiempo parcial por un motor eléctrico.