Diez claves sobre el ADN de 400.000 años encontrado en Atapuerca

  • El análisis del ADN humano más antiguo de la historia abre nuevas incógnitas y retos.

  • Los datos genéticos no cuadran con lo que los antropólogos habían deducido a partir de los huesos.

  • El análisis genético está cambiando la forma de interpretar la evolución humana.

Fémur de la Sima de los Huesos de los que extrajo el material genético

Fémur de la Sima de los Huesos de los que extrajo el material genético Javier Trueba, MADRID SCIENTIFIC FILMS

El análisis del ADN más antiguo de la historia ha dado la vuelta al mundo y ha sacudido en cierto modo lo que sabemos sobre la evolución del hombre. El material genético de 400.000 años de antigüedad extraído del fémur de un Homo heildebergensis de la Sima de los Huesos, en Atapuerca, ha ofrecido una sorpresa: estos primeros humanos, incluido el célebre Miguelón, están menos relacionados con el neandertal de lo que se pensaba, a pesar de compartir rasgos morfológicos. Por el contrario, los genes dicen que se parecen más a otra especie encontrada a 8.000 km de distancia y de una época muy posterior (hace 40.000 años). Se trata de los denisovanos encontrados en Siberia e identificados en 2010 gracias al análisis genético y que se consideran parientes muy lejanos de los neandertales.

¿Qué ocurrió en el intervalo? Los científicos tienen varias hipótesis y pocas certezas. Las pruebas obtenidas por el equipo de Atapuerca y el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania) apuntan a que hubo más hibridaciones y grupos de homínidos intercambiando material genético en Eurasia de lo que se creía. Ahora tratan de comprender el significado de los nuevos datos y encajarlos con lo que se sabe. Estos son algunos de los detalles más interesantes de la investigación:

1. Un salto gigantesco. Haber obtenido información genética de un fósil de 400.000 años era prácticamente impensable hasta hace muy poco. El material humano más antiguo analizado hasta ahora tiene menos de 100.000 años, recuerda en SINC el paleontólogo Juan Luis Arsuaga, coautor del estudio, que califica el análisis de "un salto gigantesco".

2. Las hipótesis.¿Cómo se explica esta relación inesperada entre H. heidelbergensis y los denisovianos? La variedad de propuestas da una idea de las incógnitas que abre el estudio: una de ellas es que estos homínidos encontrados en Siberia, y hasta ahora casi desconocidos, estuvieran extendidos por toda la superficie de Eurasia antes de lo esperado. Pero no han dejado mucha huella. Otra es que denisovanos y heidelbergensis tuvieran un ancestro común, que podría ser Homo antecessor, o que la hibridación entre una madre denisovana y un padre neandertaldiera lugar a un heidelbergensis, y hasta se habla de otra misteriosa especie de homínidos que habría hibridado con estos.

3. Dos gramos de fémur. Para el análisis genético han bastado 1,95 gramos del Fémur XIII de la Sima de los Huesos. Hace poco se creía que de este material tan antiguo no se podía obtener ADN.

4. De mitocondrial a nuclear. Los pequeños fragmentos de material genético analizados en este estudio pertenecen al ADN mitocondrial y no al ADN del núcleo de las células. Este ADN se hereda por vía materna y puede ser comparado con el de otras especies. Pero es posible que pronto se pueda obtener también ADN del núcleo, que tiene mucha más información. El equipo de Svante Pääboespera tener este análisis en el plazo de un año, según Nature.

5. Ensayos con osos. Antes de analizar el ADN del fémur, el equipo del Instituto Max Planck ya había secuenciado el genoma mitocondrial completo de un oso precedente del mismo yacimiento con una antigüedad estimada de 430.000 años. El estudio sirvió para refinar la técnica de análisis.

6. Genética vs Morfología. Lo que dice el genoma contradice lo que los paleontólogos habían deducido estudiando la forma los huesos y la antigüedad de los restos. El Homo heidelbergensis de la Sima de los Huesos presenta rasgos mucho más parecidos a los neandertales, pero el genoma dice que tiene más relación con los denisovanos encontrados en Siberia. Esto puede replantear muchas de las relaciones que suponíamos hasta ahora. De hecho, los datos obtenidos por el ADN están cambiando algunas de las conclusiones a las que los paleontólogos habían llegado con otras pruebas, como sucedió con la noticia de nuestra hibridación con los neandertales.

7. Nuevos protocolos. Como cuenta la periodista Rosa M. Tristán en su blog, el fémur sobre el que se ha hecho el estudio fue encontrado en diferentes trozos entre 1994 y 1999, sin seguir ningún protocolo especial. Cuando se va a analizar el material genético hay que procurar que la muestra no se contamine, así que a partir de ahora, dice Arsuaga, van a tener que extraer este tipo de material de forma estéril y siguiendo un estricto protocolo que impida la contaminación.

8. ¿Cuánto se puede retroceder en el tiempo? Analizar el ADN de un humano de hace 400.000 años es todo un reto y quizá la propia conservación del material haga imposible retroceder mucho más. Como apunta Bermúdez de Castro, los restos de Homo antecessor (más antiguos que los de la Sima de los Huesos) están fosilizados al 100%. Aún así, hay margen de mejora si se producen nuevos hallazgos. El ADN más antiguo analizado en animales, por ejemplo, es el de un caballo de hace 700.000 años conservado en permafrost en Canadá.

9. Miguelón y los denisovanos, parientes pero no parecidos. Lo dice Arsuaga en SINC. "Hemos concluido que el pariente más cercano de esta especie de la Sima de los Huesos se encuentra en Siberia, pero eso no implica que se parezcan mucho, de hecho se calcula que llevarían evolucionando por separado 700.000 años. Son muy diferentes pero con un antepasado común", añade Arsuaga.

10. Entonces, ¿qué pasó en la evolución humana? Hace unos meses, el equipo que analizó el cráneo número 5 hallado en Dmanisi (Georgia) apuntaba que existen menos especies de las que los paleantropólogos han clasificado y que Homo habilis y Homo erectus, por ejemplo, eran en realidad la misma cosa. Las variedades morfológicas, decían, eran entre individuos y no entre especies: la línea era más sencilla. El estudio del ADN de Atapuerca apunta, por el contrario, a que la evolución de los primeros hombres pudo ser más compleja de lo esperado. "Una historia mucho más complicada de lo que podíamos imaginar, y que tal vez nunca lleguemos a comprender en toda su magnitud", dice Bermúdez de Castro. "Hay cruces e hibridaciones que no se han tenido en cuenta", dice Arsuaga en El Mundo. "Es una historia de un millón de años y han pasado muchas cosas", concluye.