Aragón acoge uno de los tres proyectos del mundo para la construcción de plantas pequeñas para licuar helio

ZARAGOZA, 22 (EUROPA PRESS)

Personal científico del Instituto de Ciencia de Materiales de Aragón (centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza) y de los Servicios de Apoyo a la Investigación del campus aragonés lideran uno de los tres proyectos que existen en el mundo para el desarrollo y construcción de pequeñas plantas para licuar helio que se adapten al consumo de refrigeración de hospitales, laboratorios e industrias.

Según informó el científico del ICMA Conrado Rillo en declaraciones a Europa Press, al tratarse de un recurso limitado, es fundamental que se licue sólo el gas necesario para el uso, porque, de no hacerlo así, el resto se pierde.

Por ello, este equipo, en colaboración con una empresa norteamericana, decidió crear un equipo de este tamaño, hasta e momento inexistente, y que licua uno o dos litros a la hora, la cantidad que necesitan los laboratorios para trabajar.

El helio líquido tiene numerosas aplicaciones, como la refrigeración pero una vez evaporado en los equipos que refrigera, debe reciclarse y licuarse de nuevo. Existen grandes plantas de recuperación y licuación de helio industriales basadas en técnicas desarrolladas a principios del siglo pasado, capaces de licuar hasta 1.000 litros a la hora, idóneas para grandes instalaciones científicas como el gran acelerador de partículas LHC.

Sin embargo no existen plantas de licuación de helio más pequeñas (talla S), cuyo ritmo de producción se adapte a las necesidades de la mayoría de los laboratorios de investigación y así reciclar el helio de forma eficiente.

El helio es el segundo elemento más ligero y también el segundo más abundante en el Universo observable. La mayor parte del helio se formó durante el Big Bang, y se sigue creando nuevo helio en las reacciones de fusión nuclear que tienen lugar en las estrellas. Sinembargo, en la Tierra el helio es muy escaso. En la atmósfera su presencia es insignificante, pero se puede obtener del subsuelo donde está mezclado con gas natural.

El helio tiene numerosas aplicaciones tanto en forma de gas, en soldadura, en la fabricación de materiales como silicio y germanio, en submarinismo, en láseres, como en forma líquida para refrigeración e investigación de materiales magnéticos y superconductores, o resonancias magnéticas de hospitales.

La licuación del helio requiere alcanzar temperaturas de 269 grados centígrados bajo cero y no es un proceso sencillo. El año pasado se cumplieron 100 años de la fabricación de helio líquidopor primera vez, hecho que se debe al físico holandés H. Kamerling Onnes.

El desarrollo reciente de pequeños refrigeradores de ciclo cerrado, cada vez más eficientes, está permitiendo, por procedimientos relativamente sencillos comparados con los tradicionales, recuperar, purificar y licuar helio (licuadores talla S) a un ritmo perfectamente adaptado al consumo de cada laboratorio, centro hospitalario, o industria, minimizando las pérdidas de gas y el consumo energético.

Conrado Rillo Millán, turolense (Calanda), de 51 años de edad, se licenció en Ciencias Físicas por la Universidad de Zaragoza donde obtuvo el doctorado en 1986. Fue Profesor contratado en dicha Universidad durante los cursos 1984-1987. Durante ese período realizó estancias de investigación en la Universidad de Twente (Holanda, 1984-1985) y en el CNRS (Grenoble, Francia, 1986-1987).

En 1987 ingresó en el CSIC como Colaborador Científico adscrito alInstituto de Ciencia de Materiales de Aragón (ICMA), centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza. En la actualidad es profesor de Investigación en dicho Centro y Responsable Científico de los Servicios de Apoyo a la Investigación de Instrumentación Científica y de Líquidos Criogénicos.

Es coautor de más de 100 trabajos de investigación publicados en revistas y libros ISI, en áreas de especialización tan diversas como Física (Magnetismo, Superconductividad), Química, Geología, Ciencia de Materiales, Instrumentación Electrónica, y Metrología. Ha dirigido nueve tesis doctorales y numerosos proyectos de investigación de financiación pública y privada, transfiriendo conocimiento y tecnología a empresas nacionales e internacionales y a otros centros públicos de investigación nacionales e internacionales.