Astronauta del Atlantis rinde homenaje a la contribución científica del Hubble

  • Washington, 18 may (EFE).- El astronauta John Grunsfeld rindió hoy un homenaje al Hubble al concluir la quinta caminata espacial desde el Atlantis hasta el telescopio espacial, lo que significó el último contacto físico del hombre con ese observatorio.

Washington, 18 may (EFE).- El astronauta John Grunsfeld rindió hoy un homenaje al Hubble al concluir la quinta caminata espacial desde el Atlantis hasta el telescopio espacial, lo que significó el último contacto físico del hombre con ese observatorio.

"El Hubble no es sólo un satélite. (representa) la búsqueda de conocimientos de toda la Humanidad", señaló Grunsfeld antes de cerrar la escotilla del transbordador Atlantis, que realizó la última misión de servicio y modernización del observatorio.

Las tareas realizadas por Grunsfeld y su compañero de caminata espacial Drew Feustel permitirán al observatorio sobrevivir en el espacio otros cinco años más.

Pero una vez que se agoten sus sistemas y dejen de funcionar sus baterías, el instrumento que llevó las fronteras de la astronomía a límites sin precedente quedará abandonado y convertido en un trozo más de basura espacial.

Ha sido "un formidable despliegue" de lo que puede lograrse mediante "las herramientas y el ingenio humano", y a más de 25.000 kilómetros de velocidad girando en torno a la Tierra, agregó.

Grunsfeld aseguró que las tareas realizadas en el observatorio son una prueba de que se pueden resolver otros problemas tan difíciles como los de la energía y el cambio climático.

Para los científicos, el Hubble todavía puede contribuir mucho a la ciencia en los cinco años que se le dan de vida activa y sus descubrimientos se sumarán a los muchos que ya ha hecho desde que fue puesto en órbita por el Discovery, hace 19 años.

Libre de la distorsión atmosférica, el Hubble ha captado imágenes inéditas, como las de estrellas rodeadas por polvo cósmico que podrían convertirse en sistemas planetarios, galaxias al borde del universo, la colisión de grupos estelares y pruebas de que la mayoría de las constelaciones tienen agujeros negros en su centro.

Además, ayudó a determinar que la edad del universo es de unos 13.700 millones de años, que el proceso de formación planetaria es similar en el universo y descubrió la primera molécula orgánica en un planeta que orbita otra estrella, además de proporcionar la velocidad de expansión del universo.

El Hubble gira en una órbita concéntrica a 610 kilómetros de la Tierra. Cuenta con dos tipos esenciales de instrumentos: las cámaras fotográficas y los espectrógrafos, que analizan la luz y la convierten en señales electrónicas.

Un espectrógrafo, al igual que un prisma que separa los colores que componen la luz, sirve para determinar la composición de las estrellas y las galaxias y para establecer si en ellas hay elementos como hidrógeno o carbono, esenciales para la vida como la conocemos en la Tierra.

Esos instrumentos dan al Hubble una ventaja especial sobre los observatorios y le permiten la observación del universo a través de la luz ultravioleta y la luz infrarroja que son bloqueadas por la atmósfera.

La luz ultravioleta proviene de procesos de enorme liberación de energía como la formación de discos en torno a los agujeros negros y la explosión de estrellas (supernovas).

La luz infrarroja proporciona información sobre fenómenos cósmicos de menor temperatura, como la formación de nubes de polvo en torno a las nuevas estrellas.

El Hubble recibió la primera visita de un transbordador en 1993, tres años después de que fuera instalado en su órbita por el Discovery.

Estuvo inactivo durante esos tres años debido a que había fallado uno de sus espejos, el cual tuvo que ser cambiado en una primera visita de servicio a la cual siguieron otras tres para reparar y mejorar algunas de sus piezas.

El telescopio espacial fue puesto en órbita por el Discovery el 31 de abril de 1990 y el 11 de agosto de 2008 realizó su órbita número 100.000. Cada órbita terrestre dura 96 minutos.

La última misión del Atlantis al Hubble fue objeto de controversia durante años en la NASA y en la comunidad científica y hubo un momento en que la agencia espacial estadounidense desistió de realizarla por problemas financieros.

Sin embargo, la decisión fue blanco de críticas por parte de los astrónomos que alegaron que el observatorio era el mayor tesoro de la ciencia creado por el hombre.

En el debate también participaron algunos legisladores que señalaron que la NASA no podía darse el lujo de abandonar el telescopio.