Un juez de EE.UU. está a favor de nuevas pruebas de ADN en el caso del español Pablo Ibar

  • Miami (EEUU), 20 abr (EFE).- Un juez estadounidense se mostró hoy favorable a que se practiquen pruebas de ADN y huellas dactilares a un sospechoso de los asesinatos por los que fue condenado a muerte el español Pablo Ibar en el año 2000 en Estados Unidos.

Un juez de EE.UU. está a favor de nuevas pruebas de ADN en el caso del español Pablo Ibar

Un juez de EE.UU. está a favor de nuevas pruebas de ADN en el caso del español Pablo Ibar

Miami (EEUU), 20 abr (EFE).- Un juez estadounidense se mostró hoy favorable a que se practiquen pruebas de ADN y huellas dactilares a un sospechoso de los asesinatos por los que fue condenado a muerte el español Pablo Ibar en el año 2000 en Estados Unidos.

Jeffrey R. Levenson, juez encargado del caso en un tribunal de Fort Lauderdale, al norte de Miami (Florida), expresó su voluntad de que se hagan pruebas de ADN y huellas dactilares a un sospechoso de los asesinatos por los que fue condenado en el año 2000 Ibar, de padre español y madre cubana.

No obstante, el magistrado explicó que debido a aspectos técnicos de justicia procesal necesita recabar primero la autorización del Tribunal Supremo de Justicia de Florida.

En una breve audiencia, el juez expresó a la Fiscalía y a la defensa su convencimiento de que se trata de un caso "único y peculiar" en el que debe primar el sentido de la justicia sobre cualquier otra consideración.

El juez fijó una nueva audiencia para el 8 de junio, y solicitó a las dos partes que se pongan de acuerdo en la forma en que se presentarán las pruebas.

El abogado de Ibar, Benjamín Waxman, se mostró de acuerdo con el juez y consideró fundamental realizar las pruebas de ADN, huellas dactilares y de pelos de un sospechoso que la defensa solicitó en la alegación que presentó el 30 de marzo en el 17 Circuito del Distrito Judicial del condado de Broward.

El caso dio un giro inesperado el pasado 19 de marzo cuando la defensa presentó al juez la declaración jurada y sellada de un testigo que asegura que otra persona le confesó que era el autor de los asesinatos imputados a Ibar.

En la declaración, el testigo, bajo la condición de anonimato, dijo a Waxman que el preso William Ortíz, de 37 años, es el sujeto que aparece en la imágenes del vídeo de seguridad de la casa donde se cometió en 1994 el triple crimen.

"Nada va a pasar de inmediato", declaró el abogado defensor a Efe al concluir la audiencia, al tiempo que expresó su satisfacción por el hecho de que el juez "esté interesado en resolver primero estos asuntos", en referencia a las pruebas de ADN y huellas dactilares a Ortíz.

Por ello, la defensa trabajará "muy estrechamente" con la Fiscalía para facilitar las pruebas.

El abogado consideró "lo más sencillo" comparar las huellas dactilares de Ortíz con otras descubiertas en el lugar del crimen y sin identificar.

Sin embargo, reconoció que la comparación de las pruebas de ADN "es algo más complicado, delicado" porque no se sabe si éstas han sido usadas o destruidas.

"Y han surgido cuestiones también sobre si se pueden practicar pruebas de los pelos", añadió.

El juez, según el letrado, quiere estar seguro de que recibe "luz verde" del Tribunal Supremo de Florida para proseguir con los procedimientos relativos a la petición de la defensa.

El abogado de la defensa de Ibar declaró que espera que para la próxima audiencia estén hechas o a punto las pruebas comparativas de huellas dactilares, aunque las de ADN tardarán más tiempo.

Tanya Iba, esposa de Pablo Ibar, de 36 años, consideró "un buen principio" que el juez subraye que lo que busca es justicia y que no se deben obviar las nuevas pruebas presentadas por la defensa.

"Es algo que nunca hemos tenido" antes, señaló Tanya, visiblemente emocionada, y comentó que su marido está más fuerte de ánimo que nunca, en parte gracias a las numerosas cartas de apoyo que ha recibido las últimas semanas.

Para Santiago Cabanas, cónsul general de España en Miami, el caso ha entrado en una "nueva fase" con la aparición de un testigo que "aporta evidencias muy importantes al procedimiento", y "así lo ha reconocido el juez".

"Estamos esperanzados y con cautela", agregó.

El español fue condenado a muerte por los asesinatos en 1994 de Casimir Sucharsky, dueño de un local nocturno, y dos modelos, Sharon Anderson y Marie Rogers, que estaban en su casa de Mirarmar, un crimen que fue grabado por cámaras de seguridad.