Advierten del uso "lúdico" de Internet y de la poca capacidad crítica de los alumnos

  • Barcelona, 24 may (EFE).- Los alumnos de Secundaria hacen un uso demasiado "lúdico" de Internet y tienen escasa capacidad para seleccionar, encontrar, entender y priorizar los contenidos de la red, según un estudio sobre el uso docente de Internet realizado por un grupo de profesores de la Universidad de Lleida.

Barcelona, 24 may (EFE).- Los alumnos de Secundaria hacen un uso demasiado "lúdico" de Internet y tienen escasa capacidad para seleccionar, encontrar, entender y priorizar los contenidos de la red, según un estudio sobre el uso docente de Internet realizado por un grupo de profesores de la Universidad de Lleida.

Los profesores de la Universidad de Lleida Manoli Pifarré, Jaume Sanuy, Conxita Vendrell y Susana Gòdia son los autores del libro "Internet en la Educación Secundaria: pensar, buscar y construir", en el que, tras un trabajo de investigación de seis años y la participación de 20 profesores y 400 alumnos de ESO, propone una serie de herramientas para gestionar el uso de Internet en los institutos, infundiendo a los alumnos una visión crítica de la red.

La profesora Pifarré ha explicado a Efe que actualmente los adolescentes contemplan el ordenador como "una máquina de jugar" en la que interactúan virtualmente con amigos, con los que intercambian materiales audiovisuales y que "les permite mantener una conversación con un cierto anonimato".

Los adolescentes "pasan horas y horas" viendo vídeos en Youtube o descargando música de Internet y tienen tan interiorizadas las redes sociales existentes en el ciberespacio que "aquel que no está queda marginado en el instituto", con lo que los actos de la vida virtual tienen consecuencias en la vida real.

Pifarré niega que esta sea la generación de Internet ya que, según sostiene, "saben hacer funcionar un ordenador, pero no saben utilizarlo".

Por ello, la profesora la denomina "la generación del paseo", porque "los adolescentes se ven desbordados por la cantidad de herramientas de la red y se limitan a dar un paseo superficial sin profundizar".

Esta falta de sentido crítico y de capacidad para discernir qué fuentes son fiables y cuáles no lleva a los alumnos a cometer numerosos errores en sus trabajos académicos.

"Abusan de fuentes no fiables al 100% como la Wikipedia", añade Pifarré, que opina que los alumnos buscan "cubrir el expediente" de forma rápida, utilizando en exceso "el cortar y pegar".

La profesora advierte que los alumnos "no saben encontrar ni leer información en soporte digital según su relevancia, elementos clave para entender la información", y apuesta porque los educadores elaboren estrategias para enseñar a los jóvenes a ser críticos y diversificar el uso que hacen de la red.

La autora afirma que a los alumnos les cuesta leer un texto digital, así como realizar un mapa conceptual de la información que encuentran.

"Con frecuencia -señalan- van abriendo ventanas y ventanas y les cuesta localizar cuál es la fuente de información inicial", algo que achaca al hecho de que "son muy hábiles manejando los dispositivos del ordenador, pero no gestionando la información o utilizando los buscadores".

La ayuda que precisan los alumnos es también la que requieren los profesores, que "necesitan menos cursos de formación y más apoyo presencial de alguien que les explique cómo aplicar la informática a las diferentes materias del currículum académico", ya que "debe ser una herramienta transversal", añade Pifarré.

A los problemas de profesorado y alumnado se suma el de la deficiencia de las infraestructuras: "Es imposible -asegura- que con los medios actuales puedan conectarse a Internet 30 o 40 ordenadores en un instituto", por lo que el plan anunciado por el Gobierno español de dotar a cada alumno de un ordenador portátil "es inviable sino se mejora la conexión a Internet", sostiene la profesora.

A pesar de ello, considera que España "tiene un nivel similar" al de los países europeos de su entorno respecto a la aplicación de Internet en la Secundaria y señala que, a diferencia de los idiomas, los conocimientos informáticos deben iniciarse "en los últimos cursos de la Primaria".