Dos rusos y un estadounidense viajan rumbo a la ISS a bordo de una nave Soyuz

KAZ Baikonur|

Dos astronautas rusos y uno estadounidense despegaron este miércoles a bordo de un cohete Soyuz desde las estepas de Kazajistán hacia la Estación Espacial Internacional (ISS).

En un hecho inédito, en la nave Soyuz viajan las reliquias del santo Serafín de Sarov, una de las figuras más populares de la Iglesia ortodoxa rusa, que regresarán a la Tierra con los tres astronautas.

El exitoso lanzamiento del cohete Soyuz MS-02, con los rusos Serguei Ryjikov y Andrei Borissenko y el estadounidense Shane Kimbrough, se efectuó este miércoles a la hora prevista, las 14H05 (08H05 GMT), desde el cosmódromo de Baikonur.

El lanzamiento estaba previsto inicialmente el 23 de septiembre, pero fue aplazado después de que los ingenieros rusos detectaran un problema técnico durante los tests.

Shane Kimbrough, ex piloto de helicóptero militar de 49 años, que pasó menos de 16 días en el espacio a bordo del cohete estadounidense Endeavour, está al mando de esta misión.

El ruso Borissenko pasó por su parte más de 164 días en el espacio durante su primera misión a bordo del ISS, en 2011. Su compatriota Ryjikov viaja al espacio por primera vez.

La misión de los tres hombres durará poco más de cuatro meses con un acoplamiento a la estación orbital prevista el viernes. Se sumarán al ruso Anatoli Ivanishin, la estadounidense Kate Rubins y el japonés Takuya Onishi, cuyo retorno a la Tierra es esperado el 30 de octubre.

A su regreso a la Tierra, las reliquias del San Serafín de Sarov, monje y ermitaño ruso del siglo XVIII, que, según la iglesia rusa, rezó mil días y mil noches en una roca, serán trasladadas a una iglesia de la Ciudad de las Estrellas, cerca de Moscú.

El lanzamiento del MS-02 se efectuó con un mes de atraso, lo que puede complicar el proyecto de extender el período durante el cual la tripulación de la estación espacial trabajará a pleno rendimiento.

Los ocupantes de la Estación Espacial Internacional tuvieron una buena noticia el lunes con el lanzamiento exitoso del cohete Antares de la compañía estadounidense Orbital ATK que propulsó la capsula Cygnus para una misión de reabastecimiento.

Cygnus viaja rumbo a la estación, adonde debe llegar el 23 de octubre, con 2,3 toneladas de provisiones y equipos destinados a las experiencias científicas.

El cohete espacial Antares había estallado en el aire el 1 de octubre de 2014, dañando la plataforma de lanzamiento de Wallops en Estados Unidos.

Esa explosión y la desintegración de una nave de aprovisionamiento ruso en mayo de 2015 habían creado preocupación en la comunidad espacial internacional.

La cooperación aeroespacial entre Rusia, Estados Unidos y Europa es uno de los escasos ámbitos que no han sido afectados por las tensiones geopolíticas vinculadas a la guerra de Siria y la crisis de Ucrania.

Dieciséis países participan en la ISS, centro de investigación puesto en órbita en 1998 que costó 100.000 millones de dólares, financiado en gran parte por Rusia y Estados Unidos.