iPhone 3G S, dosificando la ventaja


iPhone 3G S, la nueva generación

iPhone 3G S, la nueva generación

Durante la presentación inaugural de la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple celebrada ayer la empresa, y como todo el mundo esperaba, presentó el iPhone 3G S, la nueva versión de su exitoso teléfono móvil.

Pero como también casi todo el mundo esperaba, es un nuevo modelo que representa más una evolución en la gama que una auténtica revolución.

En este sentido el nuevo iPhone es más rápido que los modelos anteriores, hasta el doble de rápido en algunas funciones, tiene una duración de batería mejorada, es capaz de conectarse a redes HSDPA a 7,2 Mbps donde están se encuentren disponibles, y el modelo tope de gama ofrece hasta 32 GB de memoria.

También incorpora una nueva cámara de 3 megapíxeles con autofoco frente a la anterior de 2 MP de foco fijo que se controla tocando en la pantalla en el lugar de la imagen sobre el que se quiere enfocar y que, por fin, es capaz de grabar vídeo en calidad VGA (640×480), vídeo que incluso se puede editar en el propio teléfono.

Lo más "revolucionario" es quizás la brújula digital que permite al teléfono conocer su orientación y así ayudar al usuario en la lectura de los mapas que se estén viendo en él.

Con todo, ninguna de estas nuevas características es realmente nada del otro mundo, y de hecho muchas de ellas estaban ya disponibles en terminales de otros fabricantes, incluso con mejores prestaciones que las que ofrece Apple en el iPhone 3G S.

Aún con incorporar funciones que probablemente tendrían que haber estado disponibles desde el principio es mucho más revolucionaria la actualización iPhone OS 3.0 de la que también se habló ayer, que viene a demostrar que lo que realmente importa a estas alturas no es el hardware de los terminales sino el software que los hace funcionar y con el que interactúan los usuarios.

De hecho, Apple no era nadie en el mundo de la telefonía móvil antes de presentar el iPhone original el 9 de enero de 2007 y en estos dos años y medio se ha convertido en un importante rival a batir, y no son pocos los fabricantes que han sacado desde entonces al mercado supuestos iPhone killers, pero ninguno de ellos ha conseguido hasta ahora repetir el éxito de este, aunque los terminales con Android ciertamente son muy prometedores.

Esto es gracias a un brillante software que permite a cualquier usuario acceder a todas las funciones del teléfono sin mayor complicación, algo considerablemente más complicado en modelos de otros fabricantes, hasta el punto de que la mayoría de sus funciones quedaban sin utilizar.

La versión 3.0 mejora esto con funciones tan "revolucionarias" como la de copiar, cortar, pegar y deshacer, el envío y recepción de mensajes multimedia -si el operador lo soporta- y diversas mejoras en las aplicaciones incorporadas que ahora, por ejemplo, podrán sincronizarse con servidores Microsoft Exchange.

Incluye también funciones que permiten a los desarrolladores crear accesorios para conectar al teléfono vía bluetooth o el conector de su parte inferior, diversas funciones de accesibilidad para convertir texto a voz o poner la pantalla en blanco sobre negro para personas con problemas de visión, etc…

También está, por fin, el acceso a Google Maps desde cualquier aplicación, con lo que por fin aparecerán aplicaciones de guiado GPS como las de TomTom.

En cualquier caso, y como decíamos al principio, nada del otro mundo, y seguro que no es porque Apple no tenga nuevas ideas que sacar al mercado, que seguro que sí, sino porque da la impresión de que han conseguido situarse tan por delante de la competencia que van dosificando esta como la de un corredor escapado en una carrera ciclista.