Unas 150 mujeres víctimas de violencia de género recibirán hasta 2.000 euros de ayuda para facilitar su subsistencia

PALMA DE MALLORCA, 22 (EUROPA PRESS)

Unas 150 mujeres de Mallorca víctimas de violencia de género podrán recibir por parte del Consell de Mallorca una ayuda que oscilará entre los 1.000 y los 2.000 euros, dependiendo del número de hijos que tengan, en el marco de una convocatoria que prevé aprobar la institución insular el próximo mes de junio y que estará dotada de un total de 190.000 euros, con el objetivo de facilitar la autonomía y subsistencia de estas mujeres.

Así lo anunció hoy en rueda de prensa la presidenta del Consell, Francina Armengol, quien explicó que esta aportación, que se realizará en un pago único, irá dirigida a mujeres que no tengan recursos económicos suficientes, se encuentren en situación de desempleo y no reciban ninguna prestación social, como son los casos de la renta mínima de inserción y la renta activa de inserción.

En concreto, las afectadas que no tengan hijos o uno solo podrán percibir mil euros, mientras que las que cuenten con entre uno y dos recibirán 1.500, y a las que tengan más de dos descendientes se les aportará 2.000 euros.

Para solicitar las ayudas, deberán dirigirse al departamento de Juventud e Igualdad del Consell y acreditar una orden de alejamiento o un informe del Ministerio Fiscal, aunque "se intentará que la demostración de que son mujeres maltratadas no resulte costosa en cuanto a burocracia", según señaló en el mismo acto la directora insular de Igualdad, María José Varela.

La presidenta de la administración supramunicipal destacó la importancia de estas ayudas ya que "en momentos difíciles por los que atraviesa la economía", el Consell ha apostado "de forma valiente para estar al lado de los colectivos más vulnerables". En este sentido, recordó que la institución ha incrementado para 2009 sus presupuestos para políticas sociales en un 25 por ciento.

Por su parte, la consellera de Juventud e Igualdad, Josefina Ramis, recalcó la necesidad de facilitar a las mujeres maltratadas "el camino hacia la autonomía y la independencia", al tiempo que consideró que la violencia de género es es "símbolo más brutal de la desigualdad y las instituciones no pueden cerrar los ojos ante esta violación flagrante de los derechos humanos".