A España le ha tocado la pedrea, pero es poco


  • El inconveniente de la pedrea es que puede crear una falsa sensación de bienestar económico.

  • El déficit público es el agujero negro que oscurece el brillo, solo aparente, de la coyuntura económica  española.

A España le ha tocado la pedrea, pero es poco

A España le ha tocado la pedrea, pero es poco

Etiquetas

Desde que un servidor era chico, en la cultura nacional no había nada mejor que te tocara El Gordo de la lotería o acertar las quinielas. Además de El Gordo, la lotería “repartía” una escala de premios menores –que en el argot se conocen como “la pedrea”-- que no te permitían el gustazo de presentarte ante el jefe y hacerle un corte de mangas, pero al menos servían para tapar un crédito, o comprar un coche nuevo.

Bienvenida la pedrea

Creo que no exagero si afirmo que en 2016 a España le ha tocado la pedrea, porque sin hacer esfuerzos especiales –alguno se ha hecho, pero poco—la economía nacional sí ha mejorado sensiblemente.

En estrictos términos de actividad económica España va bien, y marcha mejor que los demás: crece más y más rápido que sus países socios y competidores… Hasta el Fondo Monetario Internacional, tradicional agorero de las expectativas económicas españolas mejoró en sus previsiones económicas de hace unas semanas, las del Gobierno: el 3,2, frente al 2,8 pronosticado por Guindos.

La pedrea del turismo

El primer sector al que ha beneficiado la pedrea ha sido el turismo: las cifras –record histórico-- de entrada y gasto de turistas, no se debe a méritos propios, sino a debilidades  ajenas: el terrorismo internacional ha paralizado la demanda viajera de otros destinos que competidores: Túnez, Marruecos, Egipto, Turquía han dejado de ser destinos emergentes. Paris y Francia tampoco son lo que eran.

La pedrea inmobiliaria

Dicen, y verdad, que el mercado inmobiliario mejora y ya se cierran operaciones significativas tanto en grandes edificios, como en el menudeo de la vivienda.  Aquí también podemos hablar de “pedrea” porque el aumento de la demanda se debe fundamentalmente a factores exógenos: 1) las facilidades monetarias del Banco Central Europeo que ha concedido a los inversores dinero prácticamente gratis y 2) dada la volatilidad de las bolsas y mercados financieros, el dinero acude a inversiones inmobiliarias, en las que el mercado español todavía está, comparativamente, barato.

La pedrea petrolífera

Tercer número de la suerte: la caída del precio del petróleo y las demás materias primas. Los precios actuales de 50 dólares barril –hace dos años estaba a más de 100—suponen, vía ahorro, un empujón  de medio punto al crecimiento de la economía española… En el que tampoco han influido medidas internas de ningún tipo

Sensación de riqueza

El inconveniente de la pedrea es que puede crear una falsa sensación de bienestar económico, porque sirve para tapar agujeros pequeños, pero no para saldar la mayor parte de las deudas.

El déficit público es el agujero negro que oscurece el brillo, solo aparente, de la coyuntura económica  española. Es verdad que España, sin hacer reformas, ha sido capaz de crecer ligeramente por encima del 3 por ciento –más que ningún país europeo y casi el doble que  conjunto de la zona euro-- pero ese crecimiento es insuficiente para reducir el déficit público –el 5,8 del PIB—y frenar el crecimiento de la deuda, que ya ha alcanzado el 100 por 100 del PIB.

Dado ese cuadro y para que de verdad España fuera bien, habría que proceder a recortar los gastos del Estado… Pero ese objetivo es tan quimérico como que nos toque El Gordo.