Como siempre los bancos son los que más pierden ¿Por qué?


  • Si la caída del petróleo fue una gripe, el Brexit puede ser una pulmonía. Y en ambos casos los bancos como paganos, porque al fin y al cabo, hacia los bancos confluyen los beneficios de las empresas y los ahorros de las personas.

  • El balance de los bancos empeorará porque los resultados empresariales bajarán y con ellos los dividendos que repartan las empresas y puede que hasta los puestos de trabajo.

Así ve la prensa británica el Brexit

Así ve la prensa británica el Brexit

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Brexit, un duro golpe para la economía mundial, sobre todo para la europea y sobre todo para los bancos. Hace apenas un año la caída del precio del petróleo de 100 a 40 dólares por barril produjo también un revolcón económico, en el que los bancos resultaron los peor parados.

Ya pasó con el petróleo

En lo del petróleo la caída de los bancos se debió a que estos habían prestado miles de millones de dólares a los proyectos de fracking con la garantía de un barril de crudo a 100. Si esa garantía se reducía a menos de la mitad, los créditos perdían valor y, por tanto, el conjunto de los balances bancarios se dieron la trompada.

El Brexit no es la caída del petróleo, es mucho mas. Primero porque siembra la incertidumbre en todos los ámbitos de la economía, desde el comercio mundial hasta la permanencia de la Unión Europea como proyecto político, la subida del dólar constituido otra vez como moneda refugio o la demanda de materia primas.

De gripe a pulmonía

Si la caída del petróleo fue una gripe, el Brexit puede ser una pulmonía. Y en ambos casos los bancos como paganos, porque al fin y al cabo, hacia los bancos confluyen los beneficios de las empresas y los ahorros de las personas.

 Como al día de la fecha todo el mundo piensa que el Brexit acarreará más males que bienes, el balance de los bancos empeorará porque los resultados empresariales bajarán y con ellos los dividendos que repartan las empresas y puede que hasta los puestos de trabajo.

Un stress test diferente

En la crisis financiera de 2008 a 2011, las autoridades nancarias europeas obligaron a los bancos a someterse al famoso stress test, en los que se analizaba su capacidad para afrontar las pérdidas pasadas y las incertidumbres futuras. Ahora los bancos se enfrentan de facto a un nuevo stress test, no obligados por las autoridades bancarias, sino por el propio mercado